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BUENOS AIRES XI-2007



BUENOS AIRES XI-2007

Llegada de Arrabal al aereopuerto de B.Aires. Foto Donjosé

"Por esos misterios del azar, una tarde de noviembre me vi leyendo una nota en un diario porteño donde te nombraban. Tomaba un cafecito en una esquina de Buenos Aires, y esperaba a mi hijo que tenía una reuniòn con su psiquiatra (los dos andamos un poco mal del alma y de la cabeza), y al ver tu cara en « Ambito » tuve un impulso de correr a verte. Faltaba una media hora para que empezara la función en el teatro, así que manejé a mil hasta el centro y llegamos. Primero fue un impacto emocional (movilizante como decimos aquí, digo, tu obra): me venían ataques de risa y también tristeza infinita, todo sin saber porqué. Quizás eran los sonidos, la luz, y el arte de esos actores interpretando una locura de gestos y movimientos. Cuatro Cubos. Y después tu presencia en el escenario, tu manera de decir.Un lujo. La frutilla del postre. A los dos, a Blas, mi hijo y a mi, nos vino de maravillas conocerte, saber que estás allí en un lugar del planeta, y que producís esas piezas que liberan algún impulso retenido,atorado en algún recodo interior. Bueno, lo dejo ahí; cuando abundan las palabras confunden. Creo que ya me hice entender. Nada más te quería agradecer ese encuentro con uno mismo.": Cristina N. (Buenos Aires, Argentina).

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EL DRAMATURGO ESPAÑOL FERNANDO ARRABAL, DE VISITA EN BUENOS AIRES

Cita con un genio del teatro
En una charla con el público, habló de los clásicos y la poca importancia del género teatral hoy. LA NACION

PALABRA DE ARRABAL. "YO PODRIA HABER ESCRITO EDIPO. Y SOFOCLES PODRIA HABER ESCRITO CUALQUIERA DE MIS OBRAS".
«Le he echado al director todas las flores, si tuviera más las echaría", dice el español Fernando Arrabal -dramaturgo, poeta, novelista y director de "Viva la muerte"- acá en un teatro de Buenos Aires, donde la compañía teatral Buster Keaton acaba de terminar una función de su obraLos cuatro cubos, escrita hace cuatro décadas. La obra se despide, después de dos años y acá está Arrabal (Melilla, 1932) para charlar con el público al final de la función. Es un lujo.

Arrabal formó parte del grupo de André Breton y hay libros suyos ilustrados por Pablo Picasso, Salvador Dalí y René Magritte. Dejó el surrealismo para formar, con Roland Topor y Alejandro Jodorowski, el "Movimiento Pánico", que se basa en el axioma: "La vida es la memoria y el ser humano es el azar".

Ese es el hombre.

Las luces del escenario se encienden tras el mar de ovaciones que despide a los actores. El periodista Jorge Dubatti sale al escenario para decirle al autor, confundido entre el resto del público, que los espectadores esperan sus palabras. En un juego de falsa ficción Arrabal, ataviado con una camiseta que muestra la obra del Greco El entierro del conde Orgaz toma un micrófono y una vez más hace gala de su sentido del humor.

Todo se convierte en un ingenioso y brillante monólogo en el que Arrabal habla de su concepción del teatro, entre bromas y alusiones a los grandes maestros de la dramaturgia, donde los clásicos griegos siguen siendo protagonistas. "El teatro no es una carrera de relevos. Yo podría haber escrito Edipo y Sófocles podría haber escrito cualquiera de mis obras", dice el autor. Habla de la poca importancia que parece tener el teatro hoy en día: "Incluso los peródicos más importantes han perdido el interés, a no ser que se trate de un gran estreno, es por eso que estamos en un momento grandioso: no le debemos nada a nadie".

Arrabal inventa esta frase: "La imaginación es el arte de combinar nuestros recuerdos, incluyendo nuestros sueños y nuestras pesadillas" y asegura, para quien pide influencias prestigiosas, que "La parisiense que más me ha influido es la guardiana de mi casa una portuguesa enamorada de la verdad".

La "noche Arrabalera" como al propio autor la definió, termina cuando éste arroja al público unas postales en las que se puede ver un croquis del pintor Andrés Ona, que toma como base el cuadro de Max Ernst Au rendez-vous des amis (1922), donde aparecen los que serán los genios del surrealismo y de la patafísica , en una especie de visión premonitoria, antes de su reconocimiento por parte del gran público. Así, trascendente, Arrabal tiene una propuesta: "Debería haber un Premio Nobel del teatro, de la filosofía, del ajedrez y de las matemáticas". El público, que fue suyo desde el comienzo, acompaña entusiasmado .
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Un trascendente encuentro con el dramaturgo español Fernando Arrabal

"Imaginar está al alcance de todos"
El escritor, poeta y guionista vino a presenciar una puesta de Los cuatro cubos en el C. C. de la Cooperación. Y se prestó a un diálogo con el público que desmintió su imagen de vanguardista hermético.

"Pienso que el teatro, desde hace medio siglo, vive un renacimiento científico, risueño y filosófico ", apuntó Arrabal. CLARIN

Hace algo así como cuarenta años que no la veía, pero ésta es la obra que han traducido mejor en Argentina. ¿Si me gustó la versión? Sí. ¡La traducción es muy buena! No puedo poner ningún pero." : Su obra l« Los cuatro cubos » es un texto sin palabras…
El extraodinario dramaturgo, escritor, poeta y guionista Fernando Arrabal inició así su juego con el público. Cordial , inteligente e irónico, acababa de presenciar una versión de uno de sus efímeros pánicos, Los cuatro cubos, espectáculo sin palabras, de "teatro físico", que tras una gira por Europa se reestrenó en el C. C. de la Cooperación. La imagen de creador hermético se esfumaba ante su genio. Los actores y el codirector de la Compañía Buster Keaton (Pamela Vargas Villa, Héctor Segura y Pablo Bontá) respiraron aliviados. Más visible era la alegría del crítico e investigador Jorge Dubatti, quien oficiaba de interlocutor de Arrabal. No hubo cortedad ni ripios. Por el contrario, una pregunta, aun la más breve, desataba anécdotas que el autor de Viva la muerte (novela y después película) "actuaba" alargando la consonante final. "Me he reencontrado con la obra y con esta maravilla", dijo señalando a los intérpretes. "La obra es sentimental y eso choca un poco en el mundo del teatro." Para disfrute de todos, halagó al elenco y al público, y prometió una visita más prolongada, diferente a ésta de sólo dos días, ya cubiertos con su participación en la muestra de su amigo Gustavo Charif, artista plástico. Según Arrabal, autodefinido por los colegios de Patafísica como "trascendente sátrapa", la charla dependía de los asistentes: "Me siento bien con ustedes; son ustedes los que me están influyendo".
Este artista –que nació en Melilla y vivió en varias ciudades españolas, hasta residir definitivamente en París a partir de 1955– recordó haber visto puestas "colosales" en la Argentina y otras hechas por la diáspora argentina en Cuba, Venezuela, EE.UU., España y Francia. "Mucha gente me ha dicho: 'Pero, usted, Arrabal, tiene acento argentino'. Es normal. Conviví con Jérôme Savary, Victor García, Jorge Lavelli y Copi se inició como actor en una obra mía, El laberinto. El argentino Víctor García fue quizás el director de mayor talento que nos dio el milenio pasado."
Y fue así. García, de origen tucumano, estrenó en Dijón, en 1966, un montaje que incluía cuatro obras de Arrabal, entre éstas El cementerio de automóviles, pieza que dio título a la puesta. Las otras eran Oración, Los dos verdugos y La primera comunión. También Jorge Lavelli montó ese mismo año en París Ceremonia para una cabra sobre una nube y, en 1967, El arquitecto y el emperador de Asiria.
"Pienso que el teatro, desde hace medio siglo, está viviendo un renacimiento científico, risueño y filosófico", apuntó Arrabal. "Estamos beneficiándonos del hecho de que el teatro viva en las catacumbas. Desde allí, y como las matemáticas y la filosofía, podemos influir en la política y la geopolítica." Ejemplificaba esto con el estreno de El cementerio... en 1967, en los meses anteriores al Mayo Francés. "Hace diez días vi esta obra en Londres. Eramos cuarenta personas porque más no entraban, pero el mensaje era el mismo." Esa vigencia lo animó y propuso un Premio Nobel exclusivo para el teatro, y otros, también exclusivos, para la filosofía, la matemática y el ajedrez, disciplinas que ama. "Se ha repetido mucho –y también yo lo dije en su momento, porque lo creía– que la culpa es de Nobel por haber tenido una esposa que cometió faltassss (sic) con un matemático."
Refiriéndose al teatro pánico (que nació en París a comienzos de los '60 por iniciativa de Arrabal, Roland Topor y el chileno Alejandro Jodorowsky, y reunía lo efímero y absurdo y el terror repentino y sin causa), aludió a este 'arrabalesco pánico' ("Dios ve todo, Dios oye todo y Dios lo confunde todo") para aclarar aspectos de ese movimiento: "Nos molestaba que hubiera confusión. Pero si no hay confusión no hay vida. Es así como hemos intentado ver el teatro". Una disciplina hoy con poca prensa, pero con los mejores detrás de él : "En una publicación francesa, donde escribo la crónica más importante para mí, que es la de ajedrez, había hace años dos magníficos críticos (Kanters y Mathieu Galley) de teatro. Hoy no hay ninguno, y eso ocurre con otros periódicos importantes. Nos encontramos en ese momento grandioso en el que no debemos nada a nadie".
Sobre su exilio, dice haberse beneficiado en la diáspora, como sucedió con algunos argentinos. No lo tentó la vuelta. Tuvo la suerte de conocer a personas que "transformaron el pensamiento del mundo". Imagina estar jugando al ajedrez con Samuel Beckett, porque sigue siendo un apasionado de la matemática, "tan próxima al teatro, como lo muestran estos actores en la obra, donde el amor está jugando siempre la ceremonia de la confusión". Pensando a futuro, Arrabal espera poder escribir tres obras. Una inspirada en un diálogo de El Banquete, de Platón; otra sobre una pieza "de la que habla Cervantes y no sabemos cuál es, pero que él mismo llamóLa confusa; y una más sobre Los gigantes de la montaña, de Luigi Pirandello". Se mostró fascinado por conceptos referidos al amor y a la soberbia, y por los que aluden al deseo de apropiarse de la belleza del otro (sea santo o demonio). Lo relaciona con los personajes de Los cuatro cubos, con él mismo y con Sócrates: "Un hombre como yo, que era muy feo, muy pequeño, pero que tenía un encanto loco". Arrabal "se tira flores" y seduce con su talento loco. Durante la charla retomó varias veces El Banquete y sostuvo que "no hay amor sin frustración", y que por eso "necesitamos de la astucia y de la trampa para apropiarnos de esa belleza que envidiamos en el otro".
La belleza es un imán y, sobre este punto, Arrabal no se guardó secretos: "Acabo de ver a la mujer de Robbe-Grillet, el novelista. Parece una virgen. Hará unos cuarenta años, me dijo: 'Estoy dispuesta a estar con tu mujer y contigo en las condiciones que queráis. Le lamo el culo a tu mujer, llevo amigos para que despeguéis...' ¡Con esa cara de santa! ..." Según parece, Arrabal no la comprendió cabalmente. "Haré lo que queráis, salvo una cosa –cuenta que le dijo–, que tú me penetres." Arrabal le preguntó por qué esa restricción, y ella contestó: "Porque pertenezco a mi marido". El "trascendente sátrapa" relató otras frustraciones, como su abordaje a Gala, mujer de Salvador Dalí: "Durante muchos años fui amigo de Dalí con la esperanza de ver a Gala. El me decía 'qué le ves'. Para mí era bellísima". Arrabal insistió en el poder de Gala para transformar a sus amantes, y habló, entre otros, del poeta Paul Eluard: "Convirtió a ese paleto francés en el Rimbaud de su generación". "Yo quería seducir a esa mujer. El estudio de Dalí parecía un teatro. Gala tenía más arrugas en la cara que las que yo tengo en la rodilla, pero era bellísima." Provocador a su manera, Arrabal dijo haber conocido a todos los famosos de París, pero confesó que quien lo influyó más fue la guardiana de su casa: "Una portuguesa que es una santa, una mujer enamorada de la verdad. Da gusto verla".
No adelantó demasiado sobre sus nuevos trabajos, pero comentó una escena con su mujer, profesora en La Sorbona: "Cuando termino una obra se la muestro. Así que, temblando, le llevé lo que había escrito, y ella me respondió: 'Ah, sí, lo de siempre'". Se explayó en cambio, y entre audacias, sobre "el teatro del ayer representado por « dos genios del gteatro que admiro » un mussoliniano, un fascista en el verdadero sentido de la palabra: Pirandello; y por un stalinista, también en el verdadero sentido de la palabra: Bertolt Brecht. Los dos tienen una visión muy profunda del teatro", sostuvo. "Brecht recibió el Premio Stalin y Pirandello, cuando recibió el Nobel, lo entregó a Mussolini. Hoy no somos mejores ni peores, somos los mismos los de ayer y los hoy Aun que yo parezca difenete por haberme siempre opuesto a los tiranos." Después de esas declaraciones, Arrabal decidió solazarse con las ventajas de poseer imaginación: "La imaginación es el arte de combinar los recuerdos, incluidos nuestros sueños y pesadillas, y está al alcance de todos".
En su charla no podía faltar el tema de "la reconciliación con España". Su respuesta fue que nunca se reconcilió, sencillamente "porque nunca reñí con España. Reñí y reñiré siempre con las formas inquisitoriales". Es conocido el drama de su padre, oficial del ejército español que no apoyó el golpe militar de 1936 y permaneció fiel a la República, fue arrestado en julio de 1936 y en enero de 1942 escapó del hospital de Burgos. Nunca más se supo de él. También que las ideas de su madre eran otras. Arrabal contó entonces su arresto por transgresor. Invitado a la presentación de un libro suyo en Madrid (en 1967), un joven le pidió una dedicatoria blasfema. "Me pidió una barbaridad, y escribí: 'Me cago en Dios, la Patria y todo lo demás'. El muchacho estaba tan contento que la enseñó a todo el mundo. Al cabo de una semana, estando con mi mujer en un hotel, aparecieron cinco policías con pistola. No hacía falta tanto. Con un mamporro hubiera sido suficiente. Total: que me metieron en la cárcel y arriesgué seis meses por insulto a Dios y doce años por insulto a la Patria. Me defendieron algunos soldados rasos de la literatura …antes de convertirse - ¿por ello ? en mariscales-Nobel- : Beckett, Camilo José Cela, Vicente Aleixandre, Octavio Paz, Jean-Paul Sartre..."

vendredi

CUESTIONARIO DE PROUST


Respuestas al CUESTIONARIO DE PROUST, 2007.

El principal rasgo de mi carácter: Mi tentativa (frustrada sistemáticamente, hasta hoy) de alcanzar la santidad civil.
La cualidad que deseo en un hombre: La veracidad (el mayor talento).
La cualidad que deseo en una mujer: La veracidad (el mayor encanto).
Lo que más aprecio en mis amigos: La bondad.
Mi principal defecto: Masturbarme.
Mi ocupación favorita: Escribir, rezar, dibujar, leer, analizar partidas de ajedrez, fotografiar, meditar, resolver problemas, filmar, conversar con quienes quiero, etc.
Mi sueño de felicidad: Nunca soñé con ella. Colecciono las bien llamadas en castellano ‘pesadillas’ [En inglés son terribles yeguas nocturnas.]. A Proust le hubiera dicho: “si existiera la felicidad ¿habría mejor calidad para alcanzarla que la generosidad?”
Cuál sería mi mayor desgracia: Debo confesar egoístamente que morir después de mis seres amados.
Quién me gustaría ser: Fernando Arrabal eunuco.
El país donde desearía vivir: No veo otro lugar hoy y ahora que París: es decir donde habitan la mayoría de los seres a los que quiero.
Mi color favorito: Depende. Ni de niño me resigné (como mis compañeros) a ser ‘para siempre’ hincha de un solo color, o de un equipo de fútbol, o de una formación política.
La flor que más me gusta: Con Dalí me gustaba el nardo y en Ciudad Rodrigo el pensamiento; pero mis gustos siempre están sujetos a caprichos. La preferencia (imprevisible) por una flor dentro de un instante también será hija de la circunstancia.
El pájaro que prefiero: Qué suerte tenía Proust : no parece que le atormentara ni la ambigüedad ni el principio de indeterminación.
Mi autores favoritos en prosa: Hay tan pocos que sólo fueron prosistas. Me encanta la precisión de Baltasar Gracián o del ajedrecista Gata Kamski, o del filósofo Wittgenstein o la de mis amigos Kundera, Lis y Houellebecq, o la de un inolvidable y anónimo jugador de dominó de la calle ocho.
Mis poetas preferidos: Hay poemas que trotan en mi cabeza. Algunos no sé de quienes son. Otros muy célebres los leo sin comprenderlos. Releo a menudo a Teresa de Avila, Juan de la Cruz, Arthur Rimbaud, Fernández Molina, Charles Baudelaire…mis entrañables.
Mis héroes de ficción: Algunos santos. Algunos enamorados.
Mis heroínas de ficción: Algunas santas. Algunas enamoradas
Mis compositores favoritos: Hoy son dos: Little Richard y Bach
Mis pintores preferidos: Actualmente sigo pensando, como casi siempre a lo largo de mi vida, que son El Greco y Julio Romero de Torres.
Mis héroes en la vida real: Los que desertan la heroicidad para practican humildemente el don de sí.
Mis heroínas históricas: las vírgenes por amor.
Mis nombres favoritos: En este momento: Lis y Fando
Lo que más detesto: La mentira y quizás también sus retoños: la informalidad y la impuntualidad.
Figuras históricas que más detesto: Los tiranos-titanes del siglo XX, que ambicionaron la bestialidad criminal de crear un hombre nuevo.
El hecho militar que más admiro: Ninguno admiro aunque alguna gesta numantina llega a encandilarme. Quizás pueda admirar a la deserción de Cervantes en la batalla de Lepanto.
El don de la naturaleza que desearía poseer: Volar. A menudo he pensado que llegaría a poseerlo.
Cómo me gustaría morir: Dormido y antes de las personas a quienes quiero.
Estado actual de mi ánimo: Como siempre: incapaz de dominar el caos o la confusión.
Faltas que me inspiran más indulgencia: La falta de talento me inspira una forma de envidia
Mi lema : cambia por minutos. En este instante me siento tan creador que mi lema sería : “Juego a ser Dios y a veces lo consigo”.

GENERACION XXI


Arrabal con los poetas Walcott, Adonis y Soyinka. Photo/Lis

Fernando Arrabal, además de ser el dramaturgo vivo más representado en el mundo y el único español de cultura universal, es poeta, cineasta, ensayista y sátrapa del Colegio de Patafísica; entre otros milagros. Pero, sobre todo, es un ejemplo luminoso (luciérnaga) de creación y ética. Además de todo eso, es santo protector de esta publicación, Generación XXI, desde que vimos la luz allá por 1996.
Una de sus colaboradoras artísticas, Claudine Lagrive, ha realizado esta entrevista panorámica del autor; entrevista llena de chispas luminosas y verdades molestas. Su participación en el último manifiesto contra el terror en el País Vasco, ha llenado de amenazas su e-mail.

Últimamente, ha escrito usted en Le Monde y en El País contra la venta André Breton. Para los lectores que no están al corriente de la vida y de la obra de Breton, ¿por qué no le parece indicado la dispersión de su colección?

Los energúmenos perjuros han pisoteado la voluntad de Breton. Habían sido nombrados ministros de la Cultura de las muñecas rusas: Giscard, Mitterrand y Chirac. Han enterrado la herencia surrealista en cajas fuertes para ricachos... y eso después del estúpido discurso sobre el imperialismo económico y la excepción cultural europea. El precio de la más inútil de sus bombas atómicas habría pagado la Casa del Pueblo Surrealista.

Hace unos cuantos años, usted envió una valiente carta a Fidel Castro. Si tuviera que añadir algo nuevo enviándole un telegrama, ¿qué le escribiría?

“Mussolini fue colgado por los pies y usted será arrojado por el pueblo a las letrinas de la Historia como Heligábalo. ¡Basta ya!”.

Su cuadro de 1984: Médico sudista al servicio del racismo castrista, pero amenazado por Popeye, ¿puede sugerir que tenemos necesidad de Popeye para librarnos de Castro por fin?

El hombre blanco Castro es el más infame negrero de hoy en día. Deshacerse de esa tiranía racista es una obligación moral del mundo inteligente. El órgano oficial castrista de los viejos sumisos, “Juventud Rebelde” (sic) es tan desternillante como las diatribas del portavoz Popeye de Sadam.

¿Qué diría usted a los músicos cubanos nonagenarios de la película Buena Vista Club Social?

Ese orfeón de fusileros, estos embute-urnas (al 99,97%), esos cómplices del fundamentalismo asesino y esos encadenadores de las razas oprimidas no merecen sino el desprecio. Todo lo contrario de sus colegas balseros que escogen la libertad nadando entre los tiburones con riesgo de sus vidas.

¿Qué diría usted al director de la película Buena Vista Club Social que parece profesar gran afecto al tirano barbudo?

Este alemán, que tiene el delirio nauseabundo de admirar al Hitler cubano, parece, ay, fascinado por mi obra. De mi resplandeciente Madrid- New Mexico ha hecho el opaco París-Texas. ¡Hölderlin, Kant, Günter Grass a mí!

En su notable libro, Un esclavo llamado Cervantes (1996 Plon, París; y Espasa Calpe, Madrid), explica que el escritor fue un esclavo homosexual y que no era manco como todo el mundo ha creído. ¿Estas peculiaridades le hacen aún más grande como escritor?

Los patrioteros crearon el mito del “manco de Lepanto”, pero él jamás combatió. Su amistad, siendo muy joven con un cardenal homosexual de 23 años, Acquaviva, y durante sus años de esclavitud en Argel sus relaciones afectivas con el Bey gay son reconocidas por sus biógrafos. Su talento y su energía frente a la Inquisición están a la altura de su obra.

En el periódico Le Monde, en 1975, a la muerte de Franco, usted escribió un artículo, “No celebraré esta muerte”. ¿Nos podría explicar por qué no festejar la muerte de un dictador?

A pesar de que toda mi obra fue prohibida por el dictador (y que mi padre fue condenado a muerte por su “tribunal sumarísimo”) me niego a gritar el lema de sus legionarios: ¡Viva la muerte! Ellos añadían además: ¡Abajo la inteligencia! Sólo un comunista hispano es más gilipollas que un fascista español.

Como dramaturgo más representado en el mundo conoció bien a otros dramaturgos como Beckett o Ionesco, ¿le dieron consejos útiles para la vida o el teatro?, ¿de cuál de los dos bebió más?

En el cuadro anexo están por fin reunidos ¡y entre ellos se hallan Kafka y Nabokov! Después de Godot no se vieron más, ¡era absurdo! Con ambos bebí de una forma diferente, pero abundantemente y he hablado mucho con ellos. Por ejemplo, de los departamentos de español de las universidades americanas y españolas.
Muchos de éstos (como aquel de graduados de N Y U ) han llegado a ser sucursales de las comisarías de la policía castrista. Están tan embrutecidos por su sumisión inquisitorial que han editado una antología poética teniendo como principal vate a Fidel Castro. Sus alumnos son obligados a ir de vacaciones a casa del tirano a lavarse el cerebro.

En 1980 usted hizo la película La odisea del Pacífico con Mickey Rooney, ¿cuáles son las mayores cualidades de este actor subestimado?

Apareció como un Kierkegaard de las relaciones amorosas, quizás gracias a sus doce matrimonios. En el plató provoca caprichos feladores, los más recónditos e inesperados a mis colaboradoras/es.

En su película de 1992, Adiós Babilonia había una escena de amor entre Spike Lee y su encantadora hija Lélia, ¿cómo encuentra a Spike Lee para que haga de actor?

Por casualidad.

Como gran amante del ajedrez, escribe un libro sobre Bobby Fischer, Fischer el rey maldito (Ed. la Rocher, 1988). ¿Hay otro ejemplo de un campeón que después se convirtió en un ser maldito gracias a sus propios esfuerzos por demonizarse?

Nunca hasta ese punto. Cuando ese judío genial desvarió proclamándose antisemita retiré al instante la venta del libro. Fischer y Unabomber nacieron en Chicago a principio de los años 40 y poseían el más alto C.I. de su época.
Los dos han sido educados por una familia estalinista, llegaron a ser anticomunistas viscerales y terminaron brincando de alegría con la destrucción de las Torres Gemelas. La verdadera explosión es el doble lenguaje de los filoterroristas. Por este cataclismo mental, la inteligencia llega a ser un arma cuando se desestructura.


Después de haber leído su libro sobre Cervantes, se puede imaginar que en su película de 1998, Jorge Luis Borges: una vita di poesía, habría que creer que hay también sorpresas en la vida de ese escritor argentino. Borges no está ciego y quizá ¿era una mujer travestida?

Yo no puedo juzgar la agudeza visual y sexual de Borges. Gustaba a todos, sólo sus mujeres le han detestado. ¿Ha dejado inexplorado su laberinto sensual para que sus lectores pudieran fantasear?

Ha conocido a Picasso y a Dalí, ¿cuál de los dos artistas adoraba más el dinero? A Dalí se le conocía como “avida dollars” y, sin embargo, Picasso ha sido el artista más rico de toda la historia de la pintura...

Picasso y Dalí son dos personajes fundamentales del cuadro adjunto. El genial Picasso, estalinista hasta su último suspiro, tiene el papel de Judas. Era tan necio y ávido de dinero que hoy sería pro Hezbollah. Sólo la mayor parte de los directores de museos americanos y españoles aborrecen la pintura tanto como Picasso.

En su libro apasionante sobre el Greco (El frenético del espasmo, ed. Flohic 1991), habla de actos sexuales literalmente pederastas en los lienzos del gran pintor. ¿Cómo puede ese cristiano tan digno crear obras eróticas?

Ha sido el primer pintor del “foot fucking”. Cocteau le detestaba: “No es un pintor sino un geómetra erótico”. Sus cuadros son macizos como grandes pollas en erección. El Greco le da la vuelta a todo, todo lo invierte: desde la mano del santo masturbador al paisaje de Toledo.

Uno de sus principales lienzos lleva por título: Todas las vírgenes del mundo son las madres de un emigrante, acrílico y collage en tela. ¿Puede explicarme este título?

A pesar de la indigencia mental y cultural de los estalino-fundamentalistas el renacimiento científico y filosófico que despunta será emigrante o no será.

Otro cuadro se llama Monos obscenos excitan a una inocente lectora (1984). ¿Es el fin de cada autor ser como un mono?
La inocencia y la lascivia estallan en la fascinación por los animales y los ángeles. ¡Qué época tan bella!

Su desgarradora obra de teatro Carta de amor; como un suplicio chino, da la idea de que el amor y la traición pueden coexistir, ¿está de acuerdo con esta idea?
Madrastra historia hace (como en la obra) cohabitar la tortura y la adoración.

Como fundador del Movimiento Pánico con Topor y Jodorowsky, no le parece que hoy en el mundo en el que vivimos después del 11 de Septiembre, el pánico ¿está más vigente que nunca?

El dios Pan desde siempre ha hecho reír antes de aterrorizar.
Cada día nuestras premoniciones, ay, se cumplen.

¿Cuál sería su proyecto para la zona cero del World Trade Center?

La torre de Babel de mi cuadro adjunto. Rebosara de cosas y objetos absurdos que he coleccionado a lo largo de mi vida sin tirar nada. Y de cosas y objetos de personas para quienes la aventura no ha hecho más que empezar.

En 1966, Yukio Mishima le invitó a Japón para asistir a su obra contra Hitler, titulada Hitler was right. Se dice que Mishima era un individuo muy gracioso, pero muy serio en lo concerniente a la moda y los vestidos. ¿Qué le pareció?

Tal y como lo muestro en mi cuadro, al lado de Wittgenstein y detrás de Kundera. Hice actuar en Tokio (teatro Parco) a su tan amado travestí Miwa, como la resurrección de la ambigüedad del no, vista desde Melilla.

Cuando viajó a México en 1968 con Jim Morrison, ¿le habló de Rimbaud, su autor fetiche?

Estuvimos demasiado abrumados por las cargas de la policía del partido “revolucionario”. Su cadáver exquisito es destrozado sistemáticamente por los neoestalinistas del puritanismo hard.

¿No le ofendió el comunismo de un amigo de esos años, Pier Paolo Pasolini?

Solo hablé con él de sexo y de cine. “... Pero de nosotros dos no quedará más que nuestra poesía. Nuestras películas (los internegativos) se autodestruirán un día”. Él no fue profeta y tenía un encanto canalla y conmovedor.

Se dice que John Lennon admiraba mucho su película Viva la muerte y que él mismo silbaba la música de la banda sonora. ¿Explica eso que la película le haya gustado tanto?

Me miraba con una miopía protectora desde lo alto de su talla... ¡humana!

Justo después de la muerte de Franco, le prohíben visitar España colocándole entre otros cuatro famosos y asimismo prohibidos: Líster, el Campesino, Carrillo y La Pasionaria.

Aquello en vez de ser un timbre de gloria fue un sainete grotesco, De manera infame me incluyeron en el último corro de verdugos estalinistas. Entre ellos, además, se llevaban a palos. ¡Yo nunca milité en semejante banda de criminales!

¿Conoció a La Pasionaria?, una persona no muy simpática imagino.

Fue una militante tan tarada como sus camaradas. Y con las manos más ensangrentadas que las de Caridad, la mamá del asesino de Trotski.

En Cuaderno de silencio: Arrabal , París 1977, su mujer Luce profesora de conferencias en La Sorbona, ha escrito un ensayo sobre el papel de las secreciones y excerciones en su teatro, ¿cómo se diferencia este papel, es distinto en la vida y en la obra de Arrabal?

Ella muestra que no hay necesidad de escribir mi biografía: no hay más que publicar cronológicamente mis obras de teatro. Y mejor aún, con algunas notas sobre mis lágrimas, mi sudor, mi sangre...

¿Por qué ha publicado Carta a Stalin (La esfera de los libros Madrid, mayo 2003) justo ahora?

Pese a ser renegado por sus herederos, Stalin triunfa por el renacimiento de sus ideas, de su maquiavelismo, de servilismo voluntario, del terror de los crímenes ciegos y de masas. Ciertos artistas de ayer y de hoy se han metido hasta el tuétano en la sumisión inquisitorial. El pensamiento Virulento de Stalin impone hoy más que nunca el terror en el mundo entero y no sólo... en el sur del Sudán, en Bali, en Bobiato (el gulag castrista), con ETA, con Hezbollah...

agulha


revista de cultura fortaleza, são paulo -
Fernando Arrabal: o sonho é somente um detalhe

Wilson Coêlho

Fernando ArrabalEscrever sobre Fernando Arrabal pode significar ao mesmo tempo um desafio e um atrevimento. Primeiramente, considero um desafio porque o volume, a complexidade e a abrangência de sua obra inviabilizam a possibilidade de abordá-lo num mero ensaio e, ao mesmo tempo, garantir devida fidelidade. Ademais, acredito ser um atrevimento porque falar de um gênio é incorrer alguns perigos. Mas mesmo levando em conta todos estes riscos, aceitei o desafio e assumi meu atrevimento, embora tenha optado por apenas comentar alguns aspectos do romance La Vierge Rouge que, apesar de não ser uma obra de teatro como o espaço que costumo mais freqüentemente transitar, traz alguns dos muitos elementos que definem a linguagem arrabaliana que, diga-se de passagem, foi o que muito me impressionou.

Se realmente ocorreu, na metade do século XX, na Espanha, um fato que inspirou Fernando Arrabal a escrever La vierge rouge, isso já não tem qualquer importância. Para a genialidade de Arrabal, a história torna-se um mero pretexto para a criação, pois se a história é verdadeira ou não pouco importa, porque a verdade se dá em perspectiva, onde existir e não-existir passa a ser o mesmo. Assim, se é possível estabelecer paralelismos e diferenças, colocando de um lado o fato histórico e do outro o fato artístico, a realidade da história é menos real que La Vierge Rouge, considerando que a única semelhança entre o que aconteceu e a sua literatura é que alguém premeditou uma criação, mas a riqueza e a realidade de Arrabal são terrivelmente superiores. A terrível superioridade da obra de Arrabal sobre o chamado fato histórico é que, quando ele escreve, a vida se dá como ela é, ou seja, como algo impossível de se compreender. Mas a impossibilidade de se compreender a vida é justamente o que nos enriquece de conhecimentos, tendo em vista que tais conhecimentos são resultados da busca, da intencionalidade, mesmo que não se chegue a lugar nenhum, conforme o caráter utilitarista de nosso modelo civilizatório. A busca é o seu próprio processo.

Ileana MoyaMas e o que isso tem a ver com Arrabal? Tudo, pois Arrabal é a busca de si mesmo e do outro e não é por acaso que sua linguagem se esgota e se renova, se torna auto-suficiente e insuficiente ao mesmo tempo, para dizer que um discurso morre de seu próprio veneno. É dizer que a importância da linguagem em Arrabal, tendo La Vierge Rouge como alvo dessa observação, se dá como uma espécie de tauromaquia, pois o meneio de seus vocábulos faz com que as categorias ou os juízos de valor se construam espontânea e dinamicamente. Na obra em questão, não interessa ou acrescenta muito a existência de uma idéia de ordem ou desordem, pois cada capítulo é independente, tem vida própria e diz por si mesmo. É claro que no conjunto estabelece um enredo, mas este enredo necessita sempre ser montado como um quebra-cabeça, numa espécie de fenomenologia onde o objeto-Arrabal determina o sujeito-leitor apenas no momento que informa algo através de seu formato, de sua textura, de seu peso, de sua substância, mas que deixa ao sujeito a tarefa de dar sentido ao objeto. É dizer que, numa determinada parte do romance, a mãe - recordando algumas coisas para sustentar a sua condição materna - pode até afirmar que um dia terá uma boneca de verdade de carne e osso, mas tanto a boneca quanto a carne e o osso são apenas possibilidades. Assim se realiza a poesia de sua obra.

Na escrita de Arrabal há algo de pictórico, como uma tela de Hieronymus Bosch : "O Jardim das Delícias". Assim como essa pintura que traz em si mesma o significado como um todo, ao mesmo tempo em que de um pequeno ponto pode-se fazer uma leitura de algo independente, La Vierge Rouge é um livro que pode ser aberto em qualquer página. É como cortar um pedaço do tronco da árvore e saber que neste pequeno pedaço já se encontra a árvore com a força de suas raízes, o poder de sustentação de seu tronco, a flexibilidade de seus galhos, a despreocupação de suas folhas, a beleza de suas flores e a suculência de seus frutos, sem esquecer da vida e da morte que perpassam todos os seus estágios. Não existe nem passado nem futuro. O que há é um presente que se apresenta com todos os elementos do passado e do futuro, sempiternos. Não existe nem começo e nem fim. O que existe é um deixar ser, quando a velha e abominável questão entre o ser e o não-ser é apenas uma outra forma de estar no mundo, afirmando e negando. Em alguns momentos, julgo ouvir Arrabal gritando: - Abaixo o maniqueismo!

Ileana MoyaNão existem grandes segredos, ou talvez nenhum, pois a impossibilidade de compreensão da vida não se resume na simples ignorância, mas na aceitação de um código de valores que - mesmo sem a nossa permissão - nos conduzem o sonho e ao sonho. E não é por acaso que a Mãe justifica sua programada gravidez na compreensão de que "se o verbo se fez carne para habitar entre nós, a carne pode ser verbo para surgir em minhas (suas) entranhas". Mas o sonho não é uma inovação de nada, considerando que trata-se apenas de uma organização lógica e formal daquilo que está dado: a coerência dentro daquilo que não dá conta de sua coerência. A mãe mata a filha que nasceu morta enquanto possibilidade de concretizar-se humana a partir de sua própria liberdade, a morte mata o morto com a própria morte. Uma espécie de Kali, mulher de Xiva, deus da morte. Mas apesar de Kali, conhecida como a mãe que come os próprios filhos, aqui parece que se comete uma espécie de autofagia, ou seja, a mãe - ao comer a filha - come-se a si mesma, pois matando o fruto daquilo que idealizou como a sua continuidade ou superação de sua fantasiosa e fantasiada existência, está matando a si mesma. Dai, os imbróglios nos quais se metem as suas personagens a bordo de seu rimbaudiano bateau-ivre, num exercício do périplo, ou seja, uma navegação em torno de um mar, de um país. Mas este mar e este país não se tratam de uma geografia consentida pelo senso comum. Trata-se de um espaço poético, onde pouco e nada importa de onde se sai ou para onde se vai. É uma negação das causas primeiras e das causas finais.

Ileana MoyaO jogo permanente entre o belo e o sublime, o aparente e o velado, a vida e a morte, o sonho e a realidade é a característica de Fernando Arrabal, não como a camisa-de-força do maniqueismo, mas como a possibilidade de estabelecer que o próprio reconhecimento destas referências significa dizer que entre as mesmas existe um abismo: a verdade da qual não sabemos. Neste jogo, onde Arrabal faz da linguagem a sua morada, os sonhos são um detalhe e os personagens - Vulcasaïs, a Mãe-narradora, Chevalier, Abélard, Benjamin e tantos outros que compõem a trama - funcionam como uma espécie de elementos das coisas, os átomos da Natureza, como as mônadas de Leibniz, ou seja, apesar de participarem de um mesmo Universo, estão como unidades diferentes umas da outras, são bem definidas e possuem um princípio de unidade interior.

Enfim, justificando a minha escrita, faço uma paráfrase do autor de La Vierge Rouge para afirmar que este texto inspirado em sua obra não fui quem criou, mas o próprio Fernando Arrabal, como no abricó o caroço gera a fruta.

lundi

RESONANCIAS la revista de Héctor Loaiza

http://www.resonancias.org/ns/article.php?id=497

FERNANDO ARRABAL: “EL TEATRO DEL RENACIMIENTO ACTUAL ES CATASTRÓFICO Y GENIAL”

La concesión del Premio de Honor de la X edición de los Premios Max a Fernando Arrabal supone cancelar la deuda que el teatro español tenía con su autor más internacional. Del reconocimiento de la profesión hacia su persona, que recibió en Bilbao en una gala conducida por la bailarina Sol Picó, ha hablado el dramaturgo;
Fernando Arrabal: “El teatro del renacimiento actual es catastrófico y genial” Texto:http://www.resonancias.org/ns/article.php?id=497


Autor: Fernando Arrabal


Fernando Arrabal nació en Melilla (Marruecos Español) en 1932, de padre republicano y madre franquista. Su padre era oficial del ejército español. Desde 1954 reside en París. Algunos títulos de sus dramas: "El cementerio de automóviles", "La comunión solemne", "El arquitecto y el Emperador de Asiria"... Sus películas: “Viva la muerte", en la que describe su infancia, atormentada por la desaparición de su padre durante la guerra civil española y la dictadura franquista. Además es poeta y pintor, como lo muestra el voluminoso libro de arte, "Arrabal espace", editado en francés en 1993 por Ante Glibota, y que presenta su obra literaria, dramatúrgica, cinematográfica y artística. Recibió en España el Premio Nacional de Teatro 2001, el Premio Nacional de Literatura Dramática 2003 y en 2006 le concedieron la Legión de Honor francesa.

mercredi

«No hay nada tan afrodisíaco como la inocencia»

Fernando Arrabal el autor español afincado en París recibió en Bilbao el Premio Max de Honor por su aportación al teatro.

J. A. GONZÁLEZ CARRERA g.carrera@diario-elcorreo.com/BILBAO

Foto: Arrabal, feliz entre vascos en la presentación en Bilbao de 'El Arquitecto y el emperador de Asiria'. / FERNANDO GÓMEZ

El dramaturgo y filósofo está en París y contesta a la entrevista vía e-mail. Fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad Aristóteles de Salónica. El solemne acto fue interrumpido con una inesperada representación de 'teatro pánico', género del que es co-inventor, protagonizada por algunos jóvenes actores desnudos.Arrabal, que recogio en Bilbao el premio Max de Honor, en la gala anual de las artes escénicas, tiene hoy todo el reconocimiento en su país. Aunque fue repudiado en la dictadura.

-El acuerdo para otorgarle el galardón ha sido unánime. ¿Le satisface?, o ¿quizá le inquieta que no hubiera disensión?


-Un ser con mi 'bio' es difícil que no provoque la unanimidad en el rechazo; o todo lo contrario. 'Acta est fabula' (la comedia ha terminado), dijo Suetonio; pero Gogol -'Taras Bulba'- prefería repetir demagogo: 'vox populi, vox Dei' (voz del pueblo, voz de Dios). Yo diría que tras un tiempo de penitencias obscurantistas atravesamos los senderos de las mistificaciones luminosas.

-Reconocen su «vasta aportación al teatro español». Pero muchas de sus obras han sido publicadas antes en francés. ¿Qué reflexión hace sobre esto?; ¿cuál es realmente la patria de su obra?, ¿dónde están sus raíces, cuáles reconoce?

-¿Cómo nos gustaría a todos ver a la Luna bocabajo! Mi teatro se publicó, hasta 1977, antes en japonés o griego que en mi lengua materna; por orden de las autoridades. Nunca tuve la ocasión de practicar el adagio 'Ad augusta per angusta' (a grandes resultados por vías estrechas). Puesto que más que raíces dispongo de piernas.

-¿Y su patria como ciudadano?

-Me acostumbré durante decenas de años al ninguneo de la prensa y a la obstinación de la censura del antiguo régimen. Creo que no me altera el que, aún hoy, un sector actúe parecidamente. Hasta para el aprendiz de santo que siempre soñé ser, un juicio negativo colma cuando sofoca de celos. 'La cólera es como un caballo desbocado', dice más o menos el 'Enrique VIII' de Shak.

-Su pieza teatral 'Guernica', de 1959, es reflejo del bombardeo de la villa foral vizcaína en 1937. De él se cumplen 70 años. ¿Alguien se ha dirigido a usted desde el País Vasco para montar alguna función de su obra?


-El porcentaje de 'jóvenes' compañías o de 'teatros consagrados' a los que les importan mis obras es semejante aquí y en las antípodas. Las piezas elegidas -y las desechadas-, las mismas. No rechazo los galardones. Ni los exhibo. Ni los solicito. Sería darles importancia. Como si hubiera ya llegado a la santidad -que tanto ansío, 'hélàs!'-.

-¿Cambiaría algo de su obra?


-Conviene, digo yo, alcanzar la irrealidad desde la mayor vitalidad. Sorprende que mi 'circunstancia' tan familiar aquí y ahora lo sea igualmente en Sydney. Y que una obra escrita por mí hace más de medio siglo la adopten jóvenes del Conservatorio.

-El nacionalismo vasco pide hoy que el 'Guernica' de Picasso se exhiba un tiempo en el Guggenheim Bilbao, aunque era una idea original de la izquierda, que lo pedía más bien para Gernika. ¿Comprende esta reivindicación?



-La verdad -¿debo pedir excusas por ello?-: me trae sin cuidado. Como me importa un comino el que haya melillenses que solicitan el manuscrito de mi obra de teatro para sus archivos oficiales. En las casas de fieras y en los museos nunca olvido observarnos. No hay nada tan afrodisíaco como la inocencia.

-El director de Bellas Artes del Gobierno vasco en el exilio, el pintor José María Ucelay, desaconsejó al lehendakari Aguirre un cuadro que no le gustaba, en el que no veía referencias de los hechos de Gernika, ni del pueblo y culturas vascos. ¿Usted qué ve en él?


-Todo lo que yo pueda decir de Picasso tendrá aún menos trascendencia que lo que opinó Ucelay en 1937. Me conmueven y mueven mi imaginación -es decir, el arte de combinar recuerdos- la biología molecular, el teatro, la proteína, los objetos 'fractales', la poesía

-¿Qué idea podía tener Picasso de todo esto?, ¿dónde está mejor el cuadro?, ¿debería quizá volver a París?...

-No debo opinar sobre el militante y el patriota -Picasso- que conocí -además, muy tarde en su vida-. Que los rinocerontes canten es de por sí bastante molesto, pero lo insoportable es que vuelen.

-¿Cómo ve el caso vasco?


-Los arrabales albergan a los ciudadanos -cada vez más mustios- de las aldeas y ciudades que se van despoblando mientras pierden sus fiestas. Los bárbaros son menos civilizados -¿y menos ricos?- que nosotros pero ¿más bárbaros? De la riqueza con democracia 'tolerantísima' ¿emerge el terrorismo?; como de la riqueza con libertad sexual 'tolerantísima' ¿surge la recrudescencia de las violaciones? Otro arrabalesco: lo que desaparece de nuestros modos se hace moda; y lo que se 'démode' resucita en nuestros modos.

-¿Y qué opina de la situación del país entero?

-Yo, que no sigo el folletín, tengo la impresión de que el Poder cada vez tiene menos poder como todos los poderes actuales. [Por eso usa las estadísticas: como sueños del deseo]. La Bolsa -poderosa, ella sí- vive cada día más ajena a la crispación de los forofos. La Bolsa es un santuario religioso que celebra el milagro de hacer del dinero, dinero y cada vez con más sosiego. La Bolsa, por si fuera poco, se sirve de la inteligencia 'artificial' , cuando en verdad es su falta de artificio lo que prueba su in-inteligencia.

-¿A qué género literario, cinematográfico, musical... pertenece la actual escena nacional, tan ruidosa y melodramática?


-El teatro del renacimiento que hoy se representa -sobre todo en las catacumbas- se ha vuelto catastrófico, bestial, confuso y genial. Forma con la ciencia los dos avatares del saber y sentir de hoy.

-¿Qué es España para usted, y Francia?


-Menos mal que en las circunstancias actuales prefiero vivir en París, formado y visitado constantemente por mis evocaciones de mi infancia o adolescencia melillense, mirobrigense, madrileña, tolosana y valenciana. Todas mis obsesiones forjan la pasión de mi vida.

-¿Ha vuelto a escribir a Fidel Castro desde su 'Carta...', ensayo de 1984?, ¿Castro, Franco, Stalin... le han contestado?, ¿en qué medida todavía resuenan dentro de usted?

-Los titanes y sus aterrorizantes bicharracos llamados 'quimeras' están aún presentes del brazo de los prometeos del hombre nuevo. Todos podemos teorizar sobre la parte más maldita de los terráqueos, porque todos formamos parte de la maldición.

-En 2002 defendió la libertad de expresión para Houellebecq, acusado de injuriar al Islam y luego absuelto. ¿Sigue preocupándole?


-El deseo de santidad civil ante todo me impulsó ayer y hoy. Cuando dos extremismos se enzarzan la razón les da argumentos.

-Ha dirigido varias películas; hace tiempo que ya no. ¿Por qué?, ¿ya no le interesa?

-Canal+ va a producir mi octavo filme largometraje. Pero Quizás ya no les interese puesto que ya me han pagado.

-Muchos le consideran ya un autor clásico. ¿esto no es un peligro para usted?

-El peligro ¿se va con la consideración? El peligro permanece como la sonrisa del gato de Chester.

-¿Le gusta improvisar?


-'Age quod agis' (haz lo que haces; no te distraigas). La improvisación accede a la panacea de no hacer nada a medias.

mardi

CUMPLEAÑOS ARRABALINOS OU BODAS DA CRIAÇÃO

Por: Wilson Coêlho

ARRABAL/RIO DE JANEIRO

10/08/2007 Tenho me empenhado em realizar uma homenagem, mais do que digna e necessária, ao grande gênio Fernando Arrabal que, aos 11 de agosto de 2007, completa 75 anos de idade.

Esse dramaturgo, nascido em Melilla (Marrocos espanhol), é uma lenda viva, autor de uma vasta quantitativa e qualitativa, a saber: 6 compêndios de poemas, 12 romances, 3 epístolas, mais de 90 peças de teatro, 7 filmes longas metragens e 3 curtas, uma centena de livros de arte, 6 livros destinados ao fracasso, uma centena de telas pintadas, livros sobre a teoria do xadrez, muitos milhares de fotografias, um milhar de artigos para a imprensa internacional, muitas centenas de conferências nas universidades mais prestigiadas do mundo. Tudo isso sem mencionar os importantes prêmios colecionados ao longo de sua trajetória como, por exemplo, o aplauso internacional do Gran Prix de l'Academie Française, o Nabokov de novela, o Espasa de ensaio, o World's Theater, etc. Sem contar que foi laureado aos 10 anos de idade com o prêmio nacional da Espanha de "superdotados", num concurso de matemática. Senão o primeiro, Fernando Arrabal é hoje um dos dramaturgos de maior prestígio e mais encenados nos cinco continentes.

Apesar da dramaturgia de Arrabal ser comumente enquadrada – por críticos e estudiosos do tema – na estética do absurdo, como Eugène Ionesco, Samuel Beckett, Jean Genet, René de Obaldia, Harold Pinter e tantos outros, seu teatro extrapola a tendência desses chamados autores de vanguarda, considerando que, suas obras, diferentemente dos citados dessa corrente artística, conforme ele mesmo, tem horizontes mais selvagens, menos especulativos e mais espetaculares, no sentido espetacular do termo. É dizer que seu teatro não se reduz a uma especulação teórica, mas se constrói dentro do medo e dos pesadelos que compõem a memória de um homem cuja obra e história se confundem. Desse caráter autobiográfico, inclusive, ele mesmo confessa afirmando, em 1969, que "me descubro diante do senhor B. Brecht que pode escrever a vida de Galileu. Eu, quando escrevo, só sei falar de mim mesmo." Os personagens de sua obra são marcados pela sua difícil infância. Depois de descobrir que o pai que fora assassinado pelo generalíssimo Franco, teve que encarar a mãe que a todo tempo teria sido conivente com a situação e, ainda, enfrentou muitos preconceitos e também prisões, auto-exílios e internamentos.

Num certo sentido, esses personagens não têm idade definida, pois a forma como Arrabal em sua dramaturgia explora a linguagem, cria uma espécie de lógica que não faz parte do mundo dos adultos compreendidos ou aceitos como tal. Não é por acaso que se utiliza de jogos de palavras, quase como armadilhas, para tecer uma ironia fina e com cara de ingênua aos pré-juízos da moral cristã-ocidental, através do nonsense, da violência instintiva e das imagens colhidas no inconsciente. Também se faz necessário ressaltar que, independente desta latente tendência em enquadrar sua obra ao absurdo e, ainda, levando em conta o " movimento pânico" (do deus grego Pan, da totalidade), fundado em 1963, por ele, juntamente com Alejandro Jodorowsky e Roland Topor, a obra de Fernando Arrabal faz um diálogo muito importante com as matemáticas, a física quântica e, obviamente, com a Patafísica que, conforme Alfred Jarry, é a ciência das soluções imaginárias.

Fernando Arrabal – muito mais que a genialidade de sua criação – trata-se de um homem que representa a ponte que nos liga a tantos outros grandes do século XX que foram fundamentais para o mundo como hoje o compreendemos no ocidente, tanto na filosofia, quanto nas ciências e nas artes. Não somente pelo fato de ter mais de cinco centenas de obras ilustradas por Amat, Dali, Picasso, Miotte, Echarri, Saura, Magritte e tantos outros, mas também porque – além desses – conviveu com Sartre, Simone de Beauvoir, Duchamp, Breton, Beckett, Ionesco e tantos mais que compõem o seu paideuma.

Enfim, Arrabal completa 75 anos e, por mais que tenha criado e contribuído para a cultura e às artes, corajosamente, em suas conferências, proclama a morte aos titãs, afirmando que tudo está por se fazer num mundo que – por ainda estar em construção – não é definitivo, principalmente, porque não deu conta de suas criaturas.

PROGRAMAÇÃO
06, 07 e 08 de agosto – Oficina de leitura dramática com os textos FANDO E LIS, GUERNICA, ORAÇÃO e A BICICLETA DO CONDENADO, de Fernando Arrabal, coordenada por Wilson Coelho na cidade de Rio Branco (Acre).

10, 11 e 12 de agosto – Oficina de leitura dramática com os textos FANDO Y LIS, GUERNICA, ORAÇÃO e A BICICLETA DO CONDENADO, de Fernando Arrabal, coordenada por Wilson Coelho na cidade de Porto Velho (Rondônia).

11 de agosto – Leitura dramática do texto FANDO E LIS, direção de Wilson Coêlho, na cidade de Bom Jesus de Itabapoana (Rio de Janeiro).

11 de agosto – ARRABAL OU DO XADREZ AO LANCE DE DADOS, palestra de Wilson Coelho na cidade de Porto Velho (Rondônia).

14, 15 e 16 de agosto – Oficina de leitura dramática com os textos FANDO E LIS, GUERNICA, ORAÇÃO e A BICICLETA DO CONDENADO, de Fernando Arrabal, coordenada por Wilson Coelho na cidade de São Luís (Maranhão).

17 de agosto – ARRABAL OU DO XADREZ AO LANCE DE DADOS, palestra de Wilson Coelho na cidade de Parnaíba (Piaui).

17 de agosto – PIC-NIC NO FRONT, de Fernando Arrabal, direção de Anne Amorim, com debate de Wilson Coelho, na cidade de Parnaíba (Piaui).

18, 19 e 20 de agosto – Oficina de leitura dramática com os textos FANDO E LIS, GUERNICA, ORAÇÃO e A BICICLETA DO CONDENADO, de Fernando Arrabal, coordenada por Wilson Coelho na cidade de Parnaíba (Piaui).

22, 23 e 24 de agosto – Oficina de leitura dramática com os textos FANDO E LIS, GUERNICA, ORAÇÃO e A BICICLETA DO CONDENADO, de Fernando Arrabal, coordenada por Wilson Coelho na cidade de Teresina (Piaui).

*Wilson Coêlho é dramaturgo, escritor e Auditor Real da Escola de Patafísica de Paris

samedi

«Quiero ser santo pagano»

Fernando Arrabal Escritor «Quiero ser santo pagano»
10-8-2007 GENTE

Locura y pánico en un jardín de Madrid. Arrabal agarra un pico y arranca a desbastar la piedra. Trastea un macetero y se mete. La tierra española es su «eterna novia cachonda». Falta la regadera para aliviarle.

-¿Vivimos en un paraíso de locos o «como un paraíso de locos» parafraseando su nuevo libro?

-Vivimos como en un paraíso de locos. Un paraíso es un lugar en el que se dan cita las tres virtudes cardinales: entonces allí la fe no tiene objeto, la esperanza, ¿para qué?, luego lo importante es elegir el amor.

-Usted tenía amor a la castidad.

-Yo he sido casto mucho tiempo....

-Jajajaja....

-¿Por qué se ríe usted?

-¡Un sátrapa patafísico casto!

-Es una pena que no fuera casto toda mi vida.

-¿Por qué se abstuvo en su dia de todo goce carnal?

-Porque es un ideal.

-¿Es más inteligente un loco cuerdo?

-La piedra de la locura estuvo candente siempre. ¿Estamos locos o no? ¿Somos diferentes o no? Yo busco ser normal.

-En 1967 se le juzgó por blasfemo, siglos después de que lo fuera Sócrates, que fue condenado dos veces a muerte, a beber la cicuta. ¿A quién le daría Arrabal a probar la cicuta?

- Cuando juzgaron a Houellebecq fui al proceso e invité a beber la cicuta al juez...

-(Imagino que el magistrado no se iría de cervezas con usted). Antes de morir, Ionesco le dijo: «Cuando entra un nuevo médico me pregunto: ¿A qué viene? ¿a curarme o a eutanasiarme?». Cuando llega un nuevo gobernante, ¿a qué viene: a curarnos o a eutanasiarnos?

- Yo hace muchos años que pisé la cola del león: le escribí una carta a Franco en 1972 en via del dictador. Ahora me interesa sobre todo el matemàtico Perelman.

-¿Franco le acusó recibo?

-Sí. A través de Dominique Jamet en el periodico L'Aurore

-¿Y qué le contestó?

-Más o menos que viniera a España a decírselo a la cara, al Pardo. Hoy, como siempre, soy uno de los pocos españoles que vive en París y no milita en ningún partido político.

-¿Le leía la cartilla a Franco?

-La «Carta a Franco» es uno de los libros españoles más vendidos. Le decía cuatro cosas elementales, pero como yo era el escritor de teatro espanol más representado en el mundo los corifeos del Gobierno -que eran los mismos que ahora, pero con otra bandera- proclamaron: «Arrabal está loco, es un provocador».

-Así que provocando al león.

-Yo he conocido a algunos de los hombres más notables de estos últimos 40 años. He sido amigo de todos (Picasso, Dalí, Ionesco, Kundera...), y nunca he visto a ninguno que sea provocador. Porque ser provocador es una memez . Es como si quisiera a mi edad seducir a una joven.

-¿Cree que sigue sin tomársele en serio en España?

-Aquí se me trata demasiado bien, usted me trata bien, lo que ocurre es que el criterio es que soy un escritor de "culto" . Hay ciertos pasajes de mis libros que ni yo comprendo. Pero los españoles iban a Perpiñán a ver mis películas -«Viva la muerte», «Iré como un caballo loco»- y a comprarse la Carta a Franco.

-¿Le escribiría a Zapatero?

-¿Quién es Zapatero?

-El presidente del Gobierno.

-Pero esas cosas van y vienen. Lo que me parece más estable es la bolsa, un templo religioso en el que se celebra todos los días un milagro: del dinero se hace dinero o viceversa.

-¿Un milagro? Zapatero dará 2.500 euros por niño nacido.

-Pues me tiene que enviar a mí 5.000: he tenido dos. Mejor dicho mi hijo Samuel acaba de tener mellizos. Esos 5.000 euros los regalaré para una función capital en Españal: que los embajadores, que son unos personajes rarísismos -salvo Chencho Arias- laven la bandera española porque el color amarillo parece gris en las embajadas. Vergonzoso espectáculo. O el amarillo de la catalana, que está hecho un desastre.

-¿Tiene algún sueño?

-Quiero ser el primer santo ateo. Todos los años se rumorea que me van a dar el Nobel de Literatura. Eso es obvio, ya me lo darán, pero lo que me daría verdadero placer es ser santo pagano: ese es mi ideal.

-Cela dijo de usted que hablaba francés con acento de guardia civil. ¿Lo ha perfeccionado?

-Tengo ese mismo acento cuando practico matemáticas o juego al ajedrez. Cometo faltas que no puede perpetrar nadie en su lengua materna.

-¿Los más insensatos calumniadores se guarecen hoy bajo el capuchón de los defensores de los derechos humanos?

-Hoy lo que más cunde es la benevolencia, las ONG, hacerse el santo civil, como Guillermo Puertas, creador de Microsoft.

-Desearía vivir Arrabal en el paraíso descrito por Marco Polo: un edén regado por cuatro ríos, de vino, leche, miel y agua...

-Siempre me han interesado los paraísos, sobre todo los edenes. Tienen algo de ese socialismo utópico y para mí poco inteligente que es el socialismo económico, el de Marx; soy un apasionado del socialismo religioso o el sexual. De Auguste Comte y Charles Fourier

-Es usted marxista, entiendo, de Groucho y sus hermanos.

-Como los Castro's Brothers.

-Desde que se terminó el veto a su obra en España con la democracia pasó momentos inolvidables con sus «amadas» ministras: Alborch, Aguirre, Castillo y Calvo... ¿Se enamoró de ellas?

-Estoy hace medio siglo enamorado de mi "novia". Carmen Calvo me recibió cuando me dieron el Max de honor de teatro vestida con los colores de la República. Y yo le dije: ¡Qué alegría que el premio me lo dé mi novia republicana!

jeudi

CUMPLEAñOS de Arrabal: Argentina

Arrabal cumple 75 años entre homenajes, la búsqueda de la santidad y la publicación de sus dos ùltimos libros (de culto ya) "Como un paraíso de locos" (Ed. Bruguera) y "Diccionario Pánico" (Libros del Innombrable).


El escritor español, frecuente finalista del Premio Nobel, celebrará recuperándose de una lesión en la pierna que sufrió poco antes de viajar a Miami para recibir un homenaje con las llaves de la ciudad de manos del alcalde de la ciudad.

“Me gustaría tener la inteligencia de Kant, Einstein y Sócrates, el cuerpo de Gary Cooper y la santidad de Francisco de Asís”.

Son las condiciones que el escritor español Fernando Arrabal citaba hace tiempo como premisas para poder considerarse satisfecho con su vida.

Este sábado 11 de agosto, el polémico autor vanguardista cumplirá 75 años sin haberlo conseguido aùn.

Todo indica que celebrará recuperándose de una lesión en la pierna que sufrió poco antes de viajar a Miami a recibir un homenaje, como los muchos que se le tributan últimamente, y que tuvo que ser postergado. Las declaraciones chocantes siguen siendo la tónica discursiva del autor de “La torre herida por el rayo”, la novela con la que en 1983 ganó el reputado Premio Nadal y el Nabokov internacional .

De esta obra, el propio escritor aseguró que se referia a la aparicion que tuvo dela Virgen María, algo que sorprende viniendo de alguien que se considera agnóstico. “Vi a la Virgen María cuando tenía 18 años y fui feliz cuando iba a ser jesuita. Hoy soy agnóstico, aunque quizá algún día deje de serlo.

Rezo para ello”, explicó el autor una vez sobre su visión personal de la religión.

“No sé si Dios existe, tengo todas las dudas, pero hago como Pascal: ‘Actúo y rezo como si Dios existiese: si no existe, no habré perdido nada. Si existe, lo gano todo’”, comentó en otra ocasión.

Pero la controversia de este prolífico escritor -ha escrito más de setenta obras de teatro, más de una decena de obras en prosa, ha dirigido siete películas largo-metrajes, así como obras de poesía e incluso de pensamiento político- va más allá de la religión.

Sus polémicas mayores son quizá las políticas. No en vano estuvo proscrito en España durante la dictadura del general Francisco Franco (1939-1975). Arrabal era uno de los que, junto al poeta Rafael Alberti y los líderes comunistas Dólores Ibárruri, Enrique Líster y Santiago Carrillo, no podían entrar en el país.

El escritor estuvo encarcelado en España en 1967 por blasfemar contra la patria. La dedicatoria que escribió a un lector (”Me cago en Dios, en la Patria y todo lo demás”) fue el delito. Sólo la presión internacional e intelectual logró su libertad.

La Guerra Civil española (1936-1939), que terminó con el ascenso de Franco al poder, había marcado la niñez del escritor. Nacido en 1932 en Melilla, enclave español que linda con Marruecos, Arrabal vivió el conflicto a través de la ruptura de su familia.

Su padre, un oficial fiel a la República, fue encarcelado en 1936 y condenado a muerte.

La pena le fue conmutada por la de treinta años de prisión. Logró escapar y desde entonces el escritor no volvió a saber nada de él. Con su madre, una mujer fiel a Franco, la relación fue difícil. Arrabal la acusaba de haberle ocultado lo sucedido con su padre.

“Carta de amor” (1998) refleja este conflicto materno-filial. En gran parte de su obra, el escritor se identifica con el papel del padre.

Como ejemplos, la novela “Baal Babilonia” (1959) y la película “Viva la muerte” (1970).

Varias son además las obras de teatro de este dramaturgo que abordan el tema de la guerra y la muerte, entre ellas “El árbol de Guernica” (1961). Su estilo ha estado ligado al surrealismo. Movimiento en el que participó con André Breton durante tres años en Paris.

Junto a Topor, Sternberg y Alejandro Jodorowski fundó en París el “Movimiento Pánico”, ùltimo avatar de la modernidad (superior al dadaísmo y al surrealismo) que muestra interés por la ciencia y la confusión.

Con “El cementerio de automóviles” (1958) y “El arquitecto y el emperador de Asiria” (1967), Arrabal surgió como figura imprescindible del teatro contemporáneo.

En lo político, el autor,“sobre todo no me considero de izquierdas. De derechas, tampoco. Yo me considero un ácrata”.

Sin embargo, un país dirigido por anaquistas sería para él “horroroso”. Pero la polémica alcanza también su mundo profesional. Arrabal, que tiene el mérito de haber sido el primer dramaturgo español galardonado con el Premio de Teatro de la Academia Francesa, en 1993, reconoce almacenar sus medallas y premios en el váter.

“Es en el lugar donde más se pueden ver y donde se pueden leer con más atención”. Respecto al Premio Planeta, uno de los que más nombre tienen en España, Arrabal lo califica de “charlotada" o de astracanada... como comer en un McDonald’s.

Fácil de decir para quien cuenta con premios como el Max de Honor (2007), el Nacional de Literatura Dramática (2003), el Nacional de Teatro (2001) La legión de honor francesa (2006), el titulo de 'Doctor Honoris Causa' por la Universidad Aristóteles y el de Espasa de Ensayo (1994). Entre sus pasiones se cuenta el ajedrez, al que compara con el teatro: “El teatro es un barómetro de la sociedad, como el ajedrez”.

Esta afición queda también patente en la novela con la que obtuvo el Premio Nadal. Desde 1955, Arrabal vive en París. “Yo iré a vivir a España cuando se reconozca el genio de Judas y el de Echegaray... espero un dia poder conocer la obra de tan admirado personaje”.

Pese a ser el dramaturgo más representado en España, aún reside en Francia:

DPAgudo

Roman " COMME UN PARADIS DE FOUS "




J EL LIBRO DE LA SEMANA
Como un paraíso de locos Fernando Arrabal Bruguera. Madrid, 2007. 256 páginas. 15’50 euros

Foto: Leonardo Antoniadis

Desde hace varias décadas, ninguna obra nueva de Fernando Arrabal puede dejar indiferente. Al margen de la innegable diversidad de sus logros, ocurre que el espíritu rupturista y la capacidad imaginativa de este perpetuo escritor de vanguardia provocan siempre remolinos en las aguas habitualmente tranquilas –y, a menudo, algo tediosas por acomodaticias– de nuestro panorama literario. La cuestión no radica ahora en plantearse si las obras del escritor reflejan con precisión los rasgos de la estética propia del movimiento “pánico” que él ha contribuido decisivamente a extender, junto a otros autores, como Jodorowsky o Topor. Probablemente el estudio detenido de este aspecto revelaría no pocas coincidencias con otros movimientos de vanguardia, cada uno de los cuales tiene su propio marbete y sus características diferenciadoras. Lo importante es que en Arrabal cabe todo menos el conformismo, la supeditación a modelos preestablecidos, esperables y convencionales, los caminos trillados. Aunque sus creaciones más sonadas se encuentran en el ámbito teatral –y sean más conocidas y estimadas, dicho sea de paso, en el extranjero que en nuestro propio país–, ha cultivado todos los géneros, especialmente la novela, con creaciones tan notables y de tanta intensidad como Baal Babilonia o El entierro de la sardina. A esta modalidad narrativa pertenece Como un paraíso de locos. Pero conviene matizar inmediatamente esta afirmación, que adscribe la obra al género novelesco. No espere el lector hallar una historia más o menos interesante relatada de un modo lineal. Si así fuera, no sería de Arrabal.

La obra está compuesta por breves secuencias o unidades narrativas, casi ninguna de las cuales sobrepasa la extensión de una página, que no guardan más relación entre sí que la que les proporciona el narrador único, que va desgranando noticias, opiniones o referencias a los mismos personajes. El propio narrador se refiere irónicamente a este discurso fragmentado: “Amado lector, mi libro en vez de dividirlo en capítulos lo habría podido fraccionar en mensajes de Internet, en partes, en actos, o en crisis. Mi decisión ha sido la más justa. Capítulos, pero sin numerarlos (lo cual es esencial)” (p. 217). El lector puede preguntarse por qué esa decisión de no numerar los capítulos es tan esencial y forjarse toda una teoría acerca de la ruptura de la linealidad y del tiempo narrativo, o bien -lo que no sería del todo disparatado- tomarlo como una muestra humorística, como una broma más del autor, de las muchas que Arrabal disemina por el texto, a menudo servidas por aseveraciones en apariencia trascendentes. Porque el humor es en las páginas de Arrabal, e incluso en sus incursiones cinematográficas, un ingrediente sin cuya consideración sus creaciones no serían enteramente comprensibles. El discurso entero, que no renuncia al uso de asociaciones insólitas que caracterizan al vanguardista de siempre, es un largo soliloquio que posee algunos rasgos de la autobiografía (hay coincidencias deliberadas entre el narrador y el autor, empezando por la fecha de nacimiento de ambos, subrayada de forma distinta en varias ocasiones) pero que, por su falta de vertebración cronológica, se acerca más al autorretrato pretendidamente veraz, como el narrador apunta: “Cuando termine este libro y ya sea un escritor contaré historias sin tener que vivirlas” (p. 170). Pero tampoco se trataría de un autorretrato convencional o fidedigno del escritor Fernando Arrabal –si bien la identificación está sugerida desde la misma ilustración de portada, comentada con detalle en la primera página de la novela–, sino más bien de una proyección imaginativa de algunos de sus aspectos posibles; de lo que Arrabal podría haber sido, o ha sido sólo en parte, a la manera de la figura de los “yos ex futuros” acuñada por Unamuno: un conjunto de posibilidades existenciales que no llegaron a realizarse, pero que continúan operantes, incrustadas en el itinerario biográfico, irrenunciables como proyectos abortados o aplazados, adheridas a la personalidad del sujeto y condicionando cada uno de sus actos. En esta recopilación de datos y evocaciones se filtran algunos que, atribuidos al narrador, corresponden, en efecto, a la realidad biográfica del autor, como el triunfo a los doce años en un concurso infantil de superdotados. Otros aparecen de modo elusivo, como sucede con “la Inclusa” o “la Escuela Ortogénica” –lugares en que transcurren los años de formación del sujeto de la historia–, o bien con personajes sólo imaginarios, meras representaciones de facetas del narrador, como sus fieles acompañantes “Cero” e “Infinito”.

A ningún lector de Arrabal le sorprenderá la libertad de algunas secuencias, que abandonan todo atisbo narrativo para incorporar elementos oníricos, dibujos –como el ingenioso de Boeing, p. 34–, problemas lógicos o aritméticos –pp. 71, 86–, laberintos –p. 241–, múltiples noticias sobre las costumbres de ciertos insectos –rasgo típico de muchos vanguardistas, que llega hasta novelistas más cercanos en el tiempo, como Javier Tomeo– y excursos reflexivos encadenados mediante anáforas retóricas (pp. 33, 85, 88, 190, 210, etc.), algunos con tintes poemáticos: “Cuando en la Inclusa el maestro no ponía la tiza en su caja mi vida estaba amenazada [...] Cuando en la Inclusa la limpiadora quitaba la funda blanca del almohadón mi vida estaba amenazada [...] Cuando en la Inclusa el administrador suprimía la sopa de la noche en el refectorio mi vida estaba amenazada...” (p. 200). De todo el conjunto, que tiene mucho de heteróclito, se desprende el perfil de un personaje fuera de lo común, cuyos mecanismos mentales y cuya sensibilidad lo apartan de la sociedad hasta convertirlo en un ser marginal, casi en un autista (“en la Inclusa yo era el infinito y también el cero. Los demás eran números [...] Yo era infinito y cero pero nadie lo sabía”, p. 137). He aquí, en este sentido, una secuencia tan breve como reveladora: “Aquella noche, metido en el frasco, sólo vi las gigantescas manos del doctor de la Inclusa que cerraban la tapadera con fuerza. Luego puso un letrero sobre el tarro y me colocó en uno de los estantes del botiquín de la Inclusa al lado de una concha” (p. 219). Una de las aspiraciones de este ser singularísimo es convertirse con los años en un sujeto “normal” para entender el mundo que lo rodea y sus gentes, movidas casi siempre por propósitos incomprensibles, como en los casos de Lilibeth, su madre y el General. La literatura, la confesión que se propone ser más fiel a lo imaginado y lo soñado que a la verdad histórica, es una vía posible para alcanzar ese conocimiento. Hay aquí todavía mucho del Arrabal libérrimo en estado puro.

SENABRE, Ricardo
A vueltas con la locura y el autismo Dos de los conceptos clave de Como un paraíso de locos son “locura” y “autismo”. En su extraordinario Diccionario pánico (Libros del Innombrable, 2007), Arrabal ofrece tres acepciones de la palabra “loco”: “1. ¡Cómo me atrae lo locamente pavoroso! (Platón dijo que Diógenes era un “Sócrates loco. 2. Cada loco con su mema... y con su lema. 3. Se volvió loco en el zoco para no enloquecer”. En cuanto al término “autismo”, escribe: “Rutina palatina que pueden practicar algunos genios de la precisión en el corral de los hechos. Es una obsesión laberíntica repetida infinitamente. Proust hizo corazonear todo Combay desde una miaja de magdalena mojada en una taza de té. Espinosa construye la existencia y la esencia de todo un universo a partir de una “espiguita de trigo” (pág. 33)

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mercredi

Légion d'honneur à Fernando Arrabal


Le clou de la soirée à la Fondation Cartier pour l'art contemporain… Jack Lang allait remettre la légion d'honneur à… Fernando Arrabal . Arrabal accepte cette distinction créée par Napoléon, Surprise d'autant que la nomination d'Arrabal remonte au 14 juillet 2005. Au jour J et à l'heure H, les invités se pressent. Les femmes sont toilettées. Jack Lang est impeccable: blazer bleu, chemise rose avec cravate noire. Son teint buriné capte la lumière des caméras. Son cou se tend de façon inimitable vers son interlocuteur. La salle est pleine. Beaucoup de PTI (personnes très importantes) : Michel Piccoli est en retrait, tout discret, Christine Angot royale, Pierre Bergé virevolte, Jean-Marie Colombani, le directeur du Monde scrute, Michel Houellebecq rase les murs, baissant la tête comme marchait feu Pacadis, Agnès Varda est entourée et d'autres comme Viviane Forrester, Pierre-André Boutang, le directeur du CNC etc. attendent le début de la cérémonie. Le silence se fait. Jack Lang attaque. Il chausse ses lunettes, cisèle ses phrases. Il a toujours son truc épatant des trois adjectifs avec inflexion crescendo, mais dans la sobriété ici. Pas plus de 7 min . Une fois la médaille remise… Arrabal a prévu « trois heures de discours, mais n'en fera qu'une ». Cet génie de 74 ans parlera finalement une dizaine de minutes. Il pétille autant que la première fois où l'on s'est croisé, en 1983, à Linares. Lui et l'organisateur Rentero étaient du pain béni pour la presse espagnole! Il mentionne le jeu d'échecs, cite des jeunes champions que personne, dans la salle, en dehors de lui et moi ne connaît, me prend à témoin. Regards convergents… Son allocution passe enfin en revue tous les géants de la culture qui l'ont façonné (voir son site). Sa carrière est longue, il joue à saute-mouton avec les années. Il conclut par un « viva la muerte, viva la suerte » chaudement applaudi. . Mais que la fête commence. Jack Lang donne le top départ du champagne, du vin, des asperges chaudes et autres régalades. Les mondanités vont débuter. Le tourbillon autour des tables de cocktail commence. Paris est magnifique de la terrasse, au huitième étage. Jack est très entouré. Détendu. Sollicité, évidemment. Arrabal est au top de sa forme, sous les flashes également. Il raconte beaucoup d'anecdotes: Spassky, pressenti pour la légion d'honneur, qui la refusa puis se rétracta - mais trop tard - quelques années plus tard. Sa visite de kibbitz en 1973 dans un championnat d'URSS grâce à une ancienne correspondante de l'AFP lui ayant obtenu une place. Les derniers invités s'éparpillent. Beaucoup attendent le ballet de taxis. N ous sommes à Hollywood. Rideau
Allocution de ernando Arrabal
[Note de l'auteur : J'ai lu mon allocution, comme d'habitude, en l'abrégeant ou l'allongeant ; et en la parant des roucoulements de l'improvisation.] :
« Voilà 480 ans, dit la légende, s'échappa de sa demeure, ses colombes et ses immortelles une petite fille extra-terrestre d'Avila, Thérèse. Elle aimait le théâtre, transportée par ses frissons. Elle était fascinée par le jeu d'échecs et ses tourbillons. Des siècles plus tard elle deviendra la sainte patronne de l'art-science de l'échiquier, celui de Marcel Duchamp. Après plusieurs jours de fugue elle aurait déclaré aux alguazils qui l'avaient découverte : « Je m'échappais loin de chez moi pour trouver les douleurs et les grâces du 'destierro', à Paris… pour conquérir la gloire'. Aujourd'hui, la dixième joueuse du monde, une autre petite fille extra-terrestre, cette fois âgée de douze ans et championne de Chine, Yifan Hou, répète que son rêve est de 'vivre la modernité, émigrée à Paris'.



« Ils ont tous émigré (ou disons beaucoup). Ils sont arrivés en exil pour, finalement, créer la Modernité. Luis Vives et Ignace de Loyola ainsi que Tommasso Campanella (mort à Paris le 21 mai 163 9), et mille autres, furent les précurseurs. Dès le début nous avons été très nombreux, nous autres Espagnols : Miro la grâce, Dali la connaissance, Juan Gris la découverte ou Picasso la joie. {Quand Michel Houellebecq et moi avons corrigé mon texte [au Dôme -café culte et de tradition - une heure avant la cérémonie] il a préféré que j'accole le 'commerce' au nom de Picasso}. Puis viendront les lions de salon ou les minets de la jungle et de tout feuillage comme le Russe Alekhine, le polycéphale Bourbaki, l'Italien Modigliani, le Roumain Tzara, le Tchèque Kundera, ou le 'Réunionnais' Houellebecq {cette fois, celui-ci a voulu que je le nomme (avec plus d'exactitude) , 'créole'}.
« Mais surtout au coeur de la Modernité a été créé le seul théâtre d'aujourd'hui qui traverse les frontières. Un théâtre qui met en scène la renaissance, le frémissement et la terreur de la littérature contemporaine. Un théâtre qui, par ses griffes et ses prévisions, annonçait hier la disparition des titans et la venue des dieux. On nous a baptisés de diverses manières. De la façon la plus infamante on a voulu claquemurer nos œuvres dans la caserne "avant-garde". L'appellation qui a le plus ébranlé les paradoxes ('théâtre de l'absurde') n'a pas enthousiasmé Beckett. En recevant le livre d'Esslin et en nous voyant, nous, les quatre pionniers de cette aventure, sur la couverture du livre fondateur, il m'a dit: 'Théâtre de l'absurde, quelle absurdité!' {Ici, Houellebecq m'a demandé de prolonger ma revue des nourrices et des berceaux de notre théâtre (Depuis les catacombes de Saint-Germain jusqu'au off off de New York) Et pendant une heure au moins. [Je tiens à rassurer l'auditoire en affirmant que je ne mettrai pas en pratique ce conseil. Bien que Michel Houellebecq, changeant d'opinion, ait répété : "il faut tenir trois heures"]}
« Avant de faire don de sa personne (hélas !) à la République Française, Jack Lang a été le premier à célébrer avec du laurier et des éclairs les fêtes et rites de la scène avec son Festival de la modernité théâtrale. Avec quel plaisir j'ai pu parcourir en compagnie de 'Jack et Monique' les scènes et vigies de Chiraz, Belgrade, Edimbourg, Valence (Californie), Caracas ou Tokyo. Malheureusement aujourd'hui je ne les vois plus dans les « barracas » et sur les tréteaux du grand théâtre du monde, …enchaînés qu'ils sont au char de l'Etat.
« Nous, les dramaturges qui avons conçu ce théâtre de la modernité nous étions ou sommes des exilés: l'Irlandais Beckett, le Roumain Ionesco, le Russe Adamov ou le Polonais Topor. Au nom de tous j'ai reçu mercredi 29 novembre l'honneur légionnaire (la Légion d'Honneur) qu'ils méritaient infiniment plus que moi, et précisément des mains de Jack Lang. { « Découverte scientifique : l'effet magique de la Légion d'Honneur voyage à la vitesse du son et non de la lumière » me dit, tout heureux (mais oui !) Houellebecq, depuis l'appel de Mirto.}
« Dans notre théâtre seul l'ours pelé s'accouple avec la tortue "décarapacée ". Mais sous le volcan.
« Le chant des choristes laquais empeste sous le ventilateur du pouvoir.
« Loin de "notre théâtre" le scribouillard officiel écrit à la sueur de son front, atteint de rhumatismes
« Nous 'desterrados' (et fondateurs de la modernité) vivons éparpillés en exil, avec humilité, campanules et couronnes. Ou nous nous réunissons en groupuscules de roc blindé. Nous sommes, comme les petites filles extra-terrestres, Thérèse d'Avila et Yifan Hou de Pékin, tous les mêmes, ceux d'hier, d'aujourd'hui et de demain, les sages et les fous, les héros et les insensés. Nous ne sommes pas venus pour vivre mieux ou moins mal, car nous nous efforçons d'appartenir à le légion des quichottes, des chevaliers errants, avec des paroles de beauté et de science et d'humour. VIVA LA SUERTE » F.Arrabal.

Francia condecora la rebeldía «congénita» de Fernando Arrabal

El escritor dice sentirse en el éxtasis de Santa Teresa al imponerle Jack Lang la Legión de Honor
RUBÉN AMON. Corresponsal PARIS.- Fernando Arrabal se cuadró como un soldado primerizo cuando Jack Lang le colocó en el pecho la medalla de la Legión de Honor. Era «la solemne culminación de una trayectoria valiente y paradójica», según dijo el ex ministro de Cultura francés, aunque Arrabal prefirió interpretarla como un camino hacia el éxtasis en nombre de Santa Teresa de Jesús.
La proclamación se granjeó la carcajada de los asistentes en la azotea de la Fundación Cartier, una vista panorámica de París que acercaba a Fernando Arrabal al cielo sin perder de vista la complicidad terrenal de su «lazarillo».
Hablamos de Michel Houellebecq, referencia transgresora de las letras francesas e invitado inseparable del premiado en un acto previsiblemente surrealista y aristocráticamente parisino al compás de la gauche caviar.
Porque la izquierda francesa come ostras y bebe champagne. Mucho más cuando se trata de rendir homenaje al dramaturgo, cineasta, poeta y escritor que mejor ha sobrevivido a las sacudidas de todas las vanguardias. Ya lo decía ayer la cineasta Agnès Varda mirando de reojo la medalla en el pecho del camarada Arrabal: «Adoro a este personaje. Adoro sus obras. Ha sido una fuente de vitalidad para la cultura, una luminaria a contracorriente que tiene el mérito de haber preservado su vigencia y su actualidad».
Unos y otros elogios coinciden implícitamente con la exhaustiva semblanza que Jack Lang trazó en la tribuna de oradores. No sólo recordó el compromiso de Arrabal con la libertad y con la cultura.
También hizo un panegírico entusiasta de sus ambigüedades y de sus contradicciones. Incluidos los desórdenes con la castidad y el oxímoron de la inexorable lucidez. «Fernando Arrabal», puntualizó el alfil de Mitterrand, «ha sido esencialmente un viajero. Un viajero en términos biográficos y un viajero en términos culturales que ha sabido oscilar sin miedo y sin prejuicios para enriquecer la identidad de la cultura francesa... y no sólo francesa. Fernando Arrabal ha sido, ante todo, un desobediente congénito». El acontecimiento estaba previsto a las 18 horas y 29 minutos. Un guiño arrabalesco que el premiado despreció llegando tarde y que luego compensó audazmente con el micrófono sobre el escenario.
«Fue en esta ciudad donde refundamos el desorden y el caos. Ahora me siento en éxtasis, como Teresa de Avila. Y reivindico la esperanza de que nuestro mundo lo pueblen los quijotes. En el fondo soy un patriota. Así que van a permitirme despedirme de ustedes en español: viva la suerte».
El texto del discurso de agradecimiento lo habían escrito mano a mano en un restaurante Fernando Arrabal y Houellebecq. Así se explican los pasajes herméticos e inescrutables, aunque ambos colegas prefirieron definirlo como un ejercicio de poesía sublime en homenaje a San Ignacio de Loyola, a Picasso, a Juan Gris y «a los exiliados españoles en general».
Era una manera de mirarse en el espejo. De hecho, Fernando Arrabal, orgulloso de llevar en el pecho otra condecoración «la medalla de trascendente sátrapa», dio a entender que su sueño había sido vivir en París. Y que lo había conseguido.

EL PUNT (en català) 30.XI.06


EL PUNT (en català) 30.XI.06


Legionari d'honor la crònica JORDI SOLER.


+ En el fotomuntatge, Arrabal ocupa el lloc de Napoleó.
Mantinc amb l'universalment reconegut dramaturg Fernando Arrabal una curiosa amistat. A mitjan dècada dels 60, a les golfes del mas que l'inoblidable Ramon de Batlle i la seva plorada esposa Juanita –Fulgència com a pintora, i morta fa poc temps– tenien a Riudellots de la Seva, la companyia del Théâtre La Croix-Rousse de Lió va escenificar l'obra Fando et Lis, de l'esmentat Arrabal. Es tractava d'una representació privada, només per als amics, però aquella gloriosa nit érem a Riudellots, no només els que Ramon de Batlle tenia a Girona, sinó força il·lustres representants del món cultural barceloní. Hi faltava, curiosament, Fernando Arrabal. Després ens vam anar assabentant de qui era l'autor de l'obra en qüestió. Era un home que pintava, que feia cinema, que escrivia, que en sabia un niu de jugar a escacs i que residia habitualment a París, entre altres coses. Quan aquest diari es va apuntar a internet –quina eina, per a nosaltres!–, vaig poder accedir a la web del senyor Arrabal, i de la web, a la seva adreça electrònica. A partir d'aquesta troballa, jo li faig arribar gairebé cada dia la tira d'en Sísif, li escric e-mails que procuro que siguin divertits i extravagants –per respecte a la seva condició de sàtrapa patafísic–, li envio palíndroms en català i, també, algunes bagatel·les eròtiques que sé que li agraden prou. Arrabal ha escrit onze novel·les, un centenar de llibres de poesia, un centenar d'obres de teatre publicades en dinou volums i ha rodat set llargmetratges. A Espanya li han concedit la medalla de Belles Arts, el premi d'assaig Espasa, la medalla d'or del Círculo de Bellas Artes i la medalla d'or de la ciutat de Melilla. El 1984 va guanyar el Nadal de novel·la, i, el 1998, el Mariano de Cavia. França tampoc s'ha oblidat d'ell: premi Lugné Poë de teatre, grand prix du Théâtre, grand prix de l'humour noir, chevalier des Arts et les Lettres ... i set alts reconeixements més. És medalla d'or del Ministeri de Cultura d'Egipte, i a Nova York ha estat distingit amb l'Obie award, el Worlds Theater prize i la medalla del Center of French Civilisation. I mentre escric aquestes línies, avui –ahir per al lector– dimecres 29 de novembre, a París, a la Fundació Cartier per a l'Art Contemporani, el diputat i exministre de Cultura francès Jack Lang li lliurarà les insígnies de cavaller de la Legió d'Honor juntament amb l'escriptora i periodista Laure Adler i Otar Losselliani, de qui aquesta gran eina que és internet només diu «la cerca otar losselliani no concorda amb cap document». Fernando Arrabal ha estat vist en espais televisius fent coses sorprenents, com aquella vegada amb Fernando Sánchez-Dragó i André Malvy, o aquella altra donant respostes d'una admirable solvència intel·lectual a Jesús Quintero. No sé si el corresponsal de TVE a París, Paco Audije, que també és amic seu, enviarà algun reportatge de l'esdeveniment a Madrid. Esperem que sí. En qualsevol cas, felicitats de tot cor, mon vieux!

Arrabal et la Pataphysique rendent les oeuvres chevelues au Palais de Tokyo

Arrabal et la Pataphysique rendent les oeuvres chevelues au Palais de Tokyo

Journal Le mage 1- 04 - 2007







Le Palais de Tokyo accueillait hier et aujourd’hui 1 avril « les états généraux du poil » , sur une idée originale et poétique du Collège de pataphysique. Ce Collège créé en 1948 prône la philosophie du Dr Faustroll, un personnage imaginé par Alfred Jarry (1873-1907). La pataphysique donne des solutions imaginaires à des problèmes qui ne se posent pas. Arrabal est le plus fervent animateur et artisan de la pataphysique en France.
Parmi les divers intervenants scientifiques, Catherine Vidal, directrice de recherche à l’Institut Pasteur, a disserté sur « la modification des cellules cérébrales quand le poil pousse dans la main ».
Claude Gudin, biologiste du végétal (2), nous a apprendri tout sur « la pilosité des femmes jalouses » et Pascal Picq (Collège de France) nous a éclairé sur « Bosse-de-Nage et la mutation PCR ». Bosse-de-Nage était le souffre douleur simiesque du Dr Faustroll à qui ce dernier avait greffé la peau des fesses sur le visage. Beau programme.
Le cinéaste Fernando Arrabal et le compositeur génial du Sud Ouest et ami de Nougaro Bernard Lubat ont interprété pour la première fois en public un air composé pour l’occasion : « le chant du cheveu », en hommage à la cantatrice chauve d’Eugène Ionesco.
Ce concert était précédé par « Poils bretons », interprété par le duo celtique composé de Yann Fanch Kemener et d’Aldo Ripoche.


Tandis que Jean-Christophe Averty, génie du petit écran des années 70-80 a présenté une série de chansons « le poil et les poilus » et d’autres artistes ont ainsi célébré le poil dans toutes ses dimensions.
Rien de plus effrayant que le chauve, on est bien d’accord !!
A noter qu’il y a peu notre ami, le dramaturge et cinéaste Fernando Arrabal a été fait Docteur Honoris Causa par l’université Aristote de Salonique en Grèce.


Arrabal et la Pataphysique rendent les oeuvres chevelues au Palais de Tokyo
2 avril 2007 09:33
C’étaient trois journées incroyables au Palais de Tokyo ! À part quelques interventions de type banalement universitaire, la teneur de ces « états généraux » était bien dans la science du particulier et le l’exeption. Même les très sérilleux Loréal ou Institut Pasteur se sont mis au diapason pataphysique...
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Claude Gudin : "Une histoire naturelle du poil" (Editions du Panama, 2007) ,
préface de Fernando Arrabal

mardi

« Quisiera ser como mi padre, un santo pagano »

« Quisiera ser como mi padre, un santo pagano »
El Semanal, 11 de septiembre.Texto : David Benedicte

ARRABALAcaban de hacerle miembro de la Legión de Honor francesa. Pero, como no podía ser de otra manera, a este polifacético autor (es cineasta, dramaturgo, poeta y novelista) le ha pillado trabajando. Ultima el que será su octavo filme, Yo, de carácter autobiográfico. Charlamos con él.«Me hacéis trabajar mucho», exclama al conocer que, tras nuestra charla, tendrá que posar para las consabidas fotos. «Además, estoy adelgazando demasiado como para que me den el Nobel», añade. Pulula, impredecible, por el jardín del hotel. Pide, al rato, un vaso de agua. Se lo echa encima, entero, por la cabeza. Nadie sabe qué hacer, dónde meterse. Luego se sienta y aguarda, sonriente, mis preguntas. Se llama Fernando Arrabal [Melilla, 1932] y dice que se aburrió de ser surrealista. Lo creo. El Semanal. 73 años ya, ¿cómo lleva eso de envejecer? Fernando Arrabal. Con mucha autoestima.E.S. ¿Qué queda del niño que ganó a los diez años el concurso de niños superdotados de España? F.A. Todo lo que aprendí en ese momento. Aprendí lo que era el amor. Todo eso queda presente durante el resto de la vida. Se va remozando, pero siempre está presente. Es el origen.E.S. ¿A qué juega un niño superdotado? F.A. Al ajedrez [sonríe]. Sigo jugando. Y escribo la crónica ajedrecística de L’Express desde hace 30 años. Aparece en la última página de este diario francés.E.S. ¿Teme usted a la muerte? F.A. Sí. Pero no de una forma obsesiva. Pienso en ella como « Spinoza ». Tengo esperanzas de que la Naturaleza de mano de la Ciencia pueda prolongarla . De que puedan existir drogas que puedan alargar la vida en mejores condiciones de lo que se hace ahora. Confío también en la clonación.E.S. ¿Reza? F.A. Difícilmente, porque el agnosticismo conlleva la duda. Pero sí que lo hago todos los días a la manera, atea, del divino Marqués. E.S. ¿Y a quién reza Fernando Arrabal? F.A. Eso mismo le pregunté a Borges en Tokio y el me dijo: «Yo rezo porque se lo prometí a mi mamá». Yo también lo hago, no porque se lo prometiese a mamá, sino porque, después de todo, confío en que pueda ser cierto el tema de las huríes que nos esperan. ¿Por qué no?E.S. ¿Sabemos verdaderamente quién es Fernando Arrabal? F.A. Soy ligeramente famoso, pero completamente desconocido en España.E.S. ¿Por qué? F.A. Porque se hace hincapié sobre aspectos que no tienen nada que ver con mi actividad o mi pensamiento. Se rinde culto entre gente de mi generación y gente mucho más joven a aspectos que no me representan verdaderamente. E.S. ¿Y todo eso a su pesar o en parte fomentado por usted? F.A. No, en absoluto. Además, no se podría fomentar. Skandalo es una palabra griega que significa trampa en la que se cae, y yo no puedo hacer escándalo ni provocación. Tampoco se puede prever el amor. Ni el éxito ni el fracaso. Es como el misterio del pensamiento cuando supone un cambio físico. Por ejemplo: la erección. ¿Por qué el pensamiento puede provocar algo así? Eso es lo que trato de descifrar con los patafísicos o con la teoría matemática de motivos.. A [André] Breton le molestaba mucho todo lo que fuera ciencia o música.E.S. Curioso. F.A. Y tanto. Él mismo decía: «La única música que me interesa es el silencio». En cuanto a la ciencia, añadía: «Cómo es que quiere usted, Arrabal, pasar toda la noche jugando al ajedrez con [Marcel] Duchamp. Están ustedes siempre con su eterna partida de ajedrez y sus eternos problemas de topología». Eterna partida de ajedrez y eterna faceta de la ciencia. Por eso creamos pánico.E.S. Como forma de rebeldía contra el surrealismo, ¿no? F.A. En absoluto. Además Breton, no nos expulsó. Yo había estado acudiendo a su reunión diaria durante los tres últimos años. No teníamos carné de surrealista. Era imposible entrar en el Café Surrealista a la hora en que empezaba la reunión, a las seis en punto de la tarde, si no se era aceptado previamente por Breton.E.S. No me diga. F.A. Breton decía las palabras sagradas: «Está usted bienvenido». Entonces, a partir de ahí, éramos surrealistas.E.S. ¿Y…?F.A. Lo pasábamos muy bien. Sobre todo Jodorowsky y yo lo pasábamos fenomenal dentro del grupo. Porque éramos gente que veníamos de otras latitudes. Aquello era como estar haciendo novillos con marcianos . El surrealismo era lo más parecido a dar con el Tubo de la Risa en la Atlántida.E.S. Hasta que se cansaron. F.A. Yo fui quien hizo el primer manifiesto pánico en Sidney: El hombre pánico. Pero curiosamente lejos de expulsarnos Breton publicó mis obras de teatro, a pesar del odio que mostraba hacia la escena ; y no diagamos a Artaud. Pensaba que el teatro era el sol de la literatura y que el dramaturgo era el universo a quien iba a destruir ese sol. Sin embargo, él publicó algunas obras, tanto mías como por ejemplo de Oscar Paniza o Raymond Russel. Es curioso porque se está representando aquí en Madrid una obra mía actualmente, La primera comunión, editada por él. Aparece el personaje del necrófilo, que muestra a Breton tal y como lo imaginó Matta y los comunistas anti-trotskystas. E.S. ¿Cuántas obras suyas se están representando ahora? F.A. En España, quizá una barbaridad. Pero siempre en teatros muy pequeños, por compañias no comerciales, « alternativas ». A la minoría siempre. E.S. Escribió Pic-Nic, su obra más representada, cuando sólo tenía 14 años. F.A. Sí. Se está haciendo actualmenten, por ejemplo, en Tel Aviv y en Gaza.E.S. Y se queja de no haber escrito después nada que tuviese más éxito. F.A. Esa obra cae bien porque, desgraciadamente, siempre hay guerras. Recientemente he visto en Moscú algo curioso. Verás. Dicen que los coreanos del Norte no viajan. Pues sí viajan. Y hay un grupo de jóvenes de allí que están estudiando teatro en Moscú. Y han hecho Pic-Nic en coreano [ríe] con un director de escena estadounidense y decorador lituano. Las cosas más increíbles suceden con Pic-Nic.E.S. En confianza, ¿cree que volverá algún día a vivir con nosotros? ¿Regresará a España? F.A. Estoy en una isla, una ciudad. Por eso mis cartas tienen gran acogida. Son como Cartas persas. El forastero es siempre un diablo. Hay algo amoroso que se crea en torno a él. Por eso soy « medio famoso » y al mismo tiempo casi totalmente desconocido. Se cumplen ahora, el día 11 de diciembre, 50 años de estancia en París. Pero estoy de paso. Con las maletas hechas. Aunque, claro, son unas maletas enormes, con todos los cuadros que hay. Y con los pañuelos llenos de semen.E.S. ¿Se siente usted un exiliado? F.A. Des-te-rra-do. No se puede decir que fuese un emigrante económico, un exiliado. Yo lo fui por otras razones. Pero, en fin, todo aquello es el Antiguo Régimen, agua pasada no mueve molino y no me gusta recordarlo.E.S. Y no cree que, como le sucedió a Picasso, a usted también le han hecho suyo los franceses. F.A. [Enfadado] No, no. Me ‘insurjo’ contra esta idea. Jamás he conocido a un francés que haya dicho que Picasso era francés. Para los franceses yo soy símbolo de España. En EE.UU. y en Francia creo que soy embajador de España [carcajada]. Se me considera típicamente español. Y además no molesto al presupuesto de todos los españoles con cartas pidiendo sabanas, o subsiduos para sus « Casas de cultura ». E.S. Hábleme de un ‘camarada’ suyo, el escritor Topor. F.A. A mi modo de ver, creo que he conocido a los mejores. Gente como Beckett, Kundera, Pynchon, Salinger. Escritores que, por la discreción que piden, no puedo decir qué hacen, dónde están, qué cara tienen. Tampoco puedo mostrar las fotos que nos hacemos. Pero creo que, de todo el siglo pasado, la persona más inteligente que he conocido ha sido Roland Topor. Más inteligente que el propio Beckett, quizás que Kundera, que Mandelbrot (el creador de los fractales) o que Bénny Lévy, el secretario secreto de Sartre, que acaba de morir de un infarto. A Topor nunca le oí decir una tontería. E.S. Fue él quien dijo: «El día que Arrabal beba alcohol será el más importante del siglo», ¿ha llegado ese día? F.A. [Sonríe] No, aún hay que esperar unos años para que llegue ese día. Pero ahora bebo vino y veritas. E.S. Mucha gente le conoce por aparecer borracho en un programa de televisión llamado La noche, con Sánchez Dragó, ¿qué pasó? F.A. Caí desvanecido y tuvieron que enviarme al hospital para hacerme un lavado de estómago. Por aquel entonces no bebía. No había agua en aquel estudio y, como tenía mucha sed, me bebí de golpe un vaso entero de chinchón que confundí con agua. Fue muy interesante porque perdí el control, pero seguí siendo tal y como soy : una persona con humor, inteligencia y amor. Por eso circula la grabación de aquel programa entre los chicos, que hacen un culto que no merezco en torno a mí. E.S. La última vez que estuve con Jodorowsky me dijo que las admiradoras de Arrabal tienen cara de lechuza y cuerpo de prostituta. Por alusiones, ¿está usted de acuerdo? F.A. No, no, yo no tengo admiradoras. Soy yo el admirador de las personas que están en mi entorno. De esas personas que me siguen hasta Los Ángeles, Israel o Moscú. No me he fijado nunca en el aspecto que tienen, me fijo en la mirada, en la inteligencia, en el sexo, en los ojos. Nuestras relaciones son como las del gran Tertuliano con las nuevas creyentes. Una explosión de inteligencia, de ciencia y de poesía. E.S. Pues Jodorowsky sí se ha fijado. F.A. En realidad, él y yo nos vemos muy poco. Casi nunca. Pero casi siempre con delicia. Es archifalso pretender que me tiene celos. Creo que Jodorowsky es la persona con la que mejor y más veces me he reconciliado en mi vida. Le quiero mucho. E.S. Acaba de publicarse, junto a la reedición de algunos de tus textos, El temor al Dios Pan de Viveca Tallgren (Libros del Innombrable, Zaragoza). Reflexiones sobre la recepción de sus obras. ¿Empezamos a descubrirle? F.A. Pues sí, esta divina bailarina de tangos y erudita catedrática ha recopilado una parte de los insultos que se han lanzado contra mí a lo largo de mi vida. Son muy curiosos y no creo que ninguno de ellos sea merecido. Gracias a ellos he podido evitar calamidades como la de entrar en ciertas instituciones casposas o de tener que visitar en mis viajes a los centros de charlotadas hispanas. E.S. ¿Quién teme a Fernando Arrabal? F.A. Yo creo que nadie. Salvo el Presidente Supremo del Instituto Cervantes que ha dado orden, asustado, de boycotearme, a Dios gracias. Hubo un momento en el que al Antiguo Régimen le dio porque yo era un personaje peligroso. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, ya con la democracia instalada, prohibieron la vuelta a España de cinco personas: la Pasionaria, Carrillo, Líster, el Campesino y yo. ¿Y qué hago yo en esa lista? No tengo nada que ver con ellos, nunca tuve las manos manchadas de sangre. Es como los agujeros negros. Los agujeros negros no se pueden ver. Hay que analizarlos matemáticamente. Pues eso es lo que ocurre conmigo. E.S. En su caso, todo fue motivado por una dedicatoria personal. F.A. La historia es que un muchacho viene y me pide una dedicatoria blasfema y pánica. Entonces yo le escribo: «Me cago en Dios, en la Patria y en todo lo demás». Él está tan contento con esta dedicatoria que se la muestra a todo el mundo. Incluido su tío, que es capitán de navío. Entonces el capitán de navío escribe a Franco y le dice: «Estamos en un momento de tolerancia y de tio páseme usted el río, pero allá donde no llegue el peso de la justicia irá el peso de mis puños». Al día siguiente se presentan en mi hotel cuatro policías con pistola. Imagínate. Cuatro policías armados fueron a detenerme a las 12 de la noche. Ridículo. E.S. Como lo de su biografía del autor de El Quijote, que levantó usted más de una ampolla entre los cervantistas. F.A. ¡Pero no sé por qué! Por ejemplo, Marlowe pisoteó crucifijos y era homosexual, como Shakespeare, y eso no causó ningún escándalo en Inglaterra. La homosexualidad de Cervantes ya estaba contada antes de que lo hiciera yo. No innovo en nada. Solo la esconden los verdaderos cretinos e indoculentados como el simpático dormilón Cannavagio. Se cabrearon conmigo por pura incultura y prejuicios. E.S. Quizá por la fuerza de la costumbre. F.A. Wittegenstein analiza estos dislates. Como decía Hitchcock: «Yo no puedo filmar Blancanieves porque, al final, buscarán al criminal». Por eso, en cuanto me ven, piensan que ya está Arrabal provocando. Pero nunca lo intenté. E.S. ¿Y la actualidad que vivimos no le tienta a ello? F.A. No. Estoy apasionado por otras cosas. Me parece que estamos viviendo un renacimiento: de la filosofía, de la astrofísica, de las matemáticas, de la mecánica cuántica. Algo que llega hasta los parlamentos. Es un momento de mucha sangre, y de mucho terror, pero muy interesante. Porque es el fin de estas memeces terroristas y de estos velos burkanizados. E.S. ¿Qué tiene Arrabal de Quijote? F.A. De Alonso Quijada siempre tengo la esperanza quijotesca opuesta al pesimismo de mi maestro Schopenhauer. Pero no puedo llegar a ser lo que yo quisiera: un santo pagano como lo fue mi padre. Por eso ese desconcierto cuántico que tengo.E.S. ¿Ha encontrado ya a su padre? F.A. No. Pero sigo buscándolo.E.S. Lo último que se sabe de él es que se perdió en la nieve tras huir del penal de Burgos. Una imagen tremenda, ¿no? F.A. Algo increíble en la época. Cuando yo voy al concurso de superdotados, para viajar de Ciudad Rodrigo hasta Madrid tuve que sacarme un salvoconducto. ¿Cómo es posible que se escape un prisionero en una España tan controlada como la de los años 40 y no se encuentre su cadáver?E.S. Tiene una hija, Lelia, de 33 años, discapacitada mental. F.A. Así es.E.S. ¿Recuerda qué es lo último que ha hablado con ella? F.A. Claro que sí. Lo hago mucho : es muy inteligente. El Gobierno francés la ayuda. Es una desgracia pensando en su porvenir. Pero tener un ser así, tan amoroso, es como un animalito o un santo. Es curioso porque todo esto es talmúdico. Ella es así y mi otro hijo, Samuel, de 32 años, es doctor en biología molecular, exactamente en « vacas… locas ».E.S. ¿Se considera usted un buen padre? F.A. No tan bueno como quisiera. Me gustaría darles de comer mis codos y de beber mis leucocitos. Ellos, sobre todo ella, me dan mucho. Me lo dan todo. Ella no me puede dar más. Es el amor incondicional. Pienso en el perro de Sc hopenhauer y en San Francisco de Asís. E.S. Más de medio siglo casado con Luce, ¿va a resultar que en el fondo tiene usted alma de burgués? F.A. Luce es como un notario delumbrante de talento, su palabra está jurada, no sabe mentir. Mi hija tampoco. Hasta su jubilación, Luce fue catedrática en la Sorbona. Cuando fui a la cárcel, dijeron que ella me ataba a la cama y otras barbaridades. Los difamadores franquistas hastas las cachas se volvieron democratas de toda la vida. Da gusto verlos.E.S. ¿Con qué ha soñado esta noche? F.A. He soñado que no soñaba.David Benedicte